La sociedad avanza en la transformación de numerosas actividades cotidianas. No estamos ante un proceso de reemplazo, de sustitución de lo antiguo por lo moderno, que obligue a renunciar a valores de siempre, sino de complementación. De evolución para garantizar la atención que exige cada ciudadano de su tiempo según su gusto y necesidades. Vemos –o así deberíamos– convivir en armonía, no en competencia, la ventanilla presencial con la telemática, anaqueles de bibliotecas con buscadores internáuticos o páginas de papel con otras digitales. Nace hoy la tercera edición web de LA NUEVA ESPAÑA, en Villaviciosa. Un logro histórico en el periodismo de proximidad que afianza un camino apasionante y refuerza el compromiso de esta casa por acercarse más a los asturianos para servirles mejor.

La Universidad creó una base de datos para estudiar la inestabilidad de las laderas. La fuente principal de los 3.000 argayos que constataron fueron las páginas de este periódico. "Cada vez tenemos más noticias de desprendimientos", argumentaba una geóloga. "Pero no creemos que sea porque se desencadenen más, sino porque, con el paso de los años, LA NUEVA ESPAÑA fue sumando ediciones y cubriendo más territorio". Variados podrían ser los ejemplos, pero este ilustra a la perfección el éxito del modelo de periodismo cercano, casi microscópico, por el que esta cabecera apuesta desde 1991 con su edición de Avilés en papel, a la que siguieron las de Gijón (1994), Las Cuencas (1996), las alas (2001) y Oviedo (2015).

Existen múltiples Asturias. Las ediciones locales de LA NUEVA ESPAÑA son la respuesta a la diversidad asturiana. Hay dos formas de contemplar esa construcción geográfica y social dispersa: desde la perspectiva del localismo que empequeñece o como la suma de una variada complejidad enriquecedora. Esta última visión estimulante, que compartimos, entraña el esfuerzo de escuchar las inquietudes de los vecinos de cada concejo y comprender desde todos los ángulos su problemática con un solo fin: con rigor, equilibrio e imparcialidad, ofrecer la información total.

En el último año y medio, los avances tecnológicos permitieron el estreno de sendas ediciones nativas digitales en Siero (mayo de 2021) y Llanera (febrero de 2022). Estas publicaciones en la red rompen con la connotación de tiempo y espacio y renuevan vínculos emocionales al agrupar a personas identificadas por el mismo sentimiento de amor y pertenencia a un territorio desde lugares muy diversos. Estamos de enhorabuena. Hoy inicia su andadura una tercera edición, la de Villaviciosa. Si las de papel supusieron una revolución, las versiones web marcan un hito sin parangón en el periodismo local asturiano.

Villaviciosa vive un momento espléndido. Llave del centro metropolitano por su privilegiada doble conexión por autovía hacia Oviedo y Gijón, paraíso de belleza y tranquilidad, ha superado los 15.000 habitantes, hasta el punto de liderar en números absolutos el crecimiento demográfico asturiano. La pandemia actuó de revulsivo para que muchas personas optasen por mudarse a su entorno o para transformar segundas residencias en vivienda principal. Municipio de cultura emprendedora, con potentes centros de investigación rural asentados, el auge del sector sidrero y manzanero le augura un futuro económico sostenible. Los tesoros paisajísticos y arquitectónicos que luce, difíciles de igualar, abren un campo de largo recorrido al turismo. Mismamente, acaba de triplicar visitantes extranjeros. Razones sobradas para redoblar el empeño en tomar el pulso a la comarca y darle voz.

Nunca tantas personas leyeron LA NUEVA ESPAÑA en sus distintas modalidades. Casi 15 millones de usuarios únicos en octubre, según la última medición de audiencia, elevándolo al primer puesto entre los periódicos regionales del país. Lo que de Asturias y desde Asturias contamos interesa a una colectividad inmensamente superior al millón de asturianos. Convencidos de que en la fuerza creadora de cada territorio reside el gran motor de cambio para reimpulsar el Principado y de que competir nos hace avanzar hacia la excelencia como región, nos proponemos ahora descubrir Villaviciosa al resto de los asturianos que todavía no hayan profundizado en su conocimiento y pasear Villaviciosa por el mundo, hoy convertido por herramientas prodigiosas en la aldea global que previeron los semióticos.

Los formatos para móvil, tablet y ordenador permiten innovar narrativas. Aunque los soportes sean diferentes, la finalidad no ha variado: el buen periodismo, observando e interpretando la sociedad de manera profunda y en relación directa con los lectores. La realidad constituye la única sustancia de un periodista. Contando, sin fallar a los hechos o desvirtuarlos, lo que pasa al lado de casa, para entender mejor lo que nos ocurre y también aquello que transcurre lejos, LA NUEVA ESPAÑA, el periódico de Asturias, también aspira a ser el periódico que una más a los asturianos.