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Javier Cuervo

La moción, la Fundación, la censura y la Princesa

Ramón Tamames, un frustrado premio de Ciencias Sociales

Escribe Miguel González en "El País" que Ramón Tamames tiene la asignatura pendiente de ganar el premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales y que en vez de escribir el discurso de aceptación está escribiendo el de investidura como candidato de Vox a las presidencia del Gobierno en la moción de censura a Pedro Sánchez.

A ver, ahí hay una responsabilidad en las consecuencias de quienes le han negado el premio al autor de "Estructura económica de España" y ya nunca se lo concederán después de esta aventura en la cuarta edad, de este juego de la edad tardía, de estas palabras al borde del abismo, de este extremismo de extremaunción.

Se crean las condiciones extremas y luego extrañan los extremismos. Se regalan hipotecas, cae la banca por ello y arrastra consigo a la sociedad, se ejecutan desahucios, se producen lanzamientos y las gentes de bien se sorprenden de que haya plataformas antidesahucios que se enfrenten a la policía.

Se practica el bipartidismo con un relajo político centrado (centrado en atender a los grandes intereses) y se extraña la gente de bien que una generación de jóvenes excluidos se sienten en las plazas a proclamar y articular su indignación. Se convierte la universidad en otro territorio de la precariedad laboral y extraña que en la Facultad de Políticas pasen de las palabras a los hechos, del laboratorio a la calle, de ser profesor titular interino a fundar Podemos. Hay una responsabilidad en lo que se hace cuando son mayores las omisiones que los actos.

Ana Isabel Fernández, primera presidenta de la Fundación Princesa de Asturias, tiene que implementar normativas para que los jurados, cuando premian, tengan en cuenta a quién castigan sin galardón para que no se líen un pañuelo de seda al cuello, se tiñan de rubios y sean ariete labrado en testa de carnero contra las puertas de la Moncloa.

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