Opinión | La urna azul

Los europeos ya votan

En marcha unos comicios cuyos resultados se sabrán a las 23.00 horas del domingo

La Unión Europea (UE) ha evitado desde su fundación las guerras en sus territorios, lo que a la vista de la historia del continente se trata de una evolución extraordinariamente positiva. Ha supuesto un largo período de prosperidad, aunque con altibajos, y resuelto todos los conflictos internos mediante el diálogo y el acuerdo.

Los ciudadanos puedan elegir cada cinco años a una parte de sus representantes, los que conforman el Parlamento Europeo, directamente (la otra parte, la del Consejo, emana de los gobiernos democráticos de cada país). En total 720 eurodiputados por sufragio universal en listas nacionales. Cada país tiene asignado un número fijo de puestos de acuerdo con su población: Alemania (96 eurodiputados), Francia (81), Italia (76), España (61) y Polonia (53) por ser los más grandes, pero se otorga una sobrerrepresentación a los más pequeños. Dicho de otro modo, hay un eurodiputado de Malta (eligen a 6) por cada 90.000 habitantes y uno alemán por cada 900.000. Es un modo solidario de dar voz y voto a todo el mundo.

Los comicios respetan el sistema electoral de cada estado, de modo que comenzaron a principios de semana con la apertura de las urnas electrónicas en Estonia, una nación muy avanzada tecnológicamente, y se ha votado ya en Países Bajos, el jueves, y en la República de Irlanda y la República Checa, ayer. Entre hoy y mañana lo harán el resto. La última urna se cerrará en Italia a las 11 de la noche del domingo. A partir de esa hora se darán a conocer los resultados.

En Bélgica (que celebra también elecciones federales y regionales), Alemania, Austria y Malta unos dos millones de jóvenes que hayan cumplido 16 años podrán acudir a las urnas. En Grecia los de 17. En el resto hay que tener al menos 18.

Hasta ahora estos comicios no han despertado gran interés –la cifra más alta de votantes se registró en 2019 con un 50,6% del censo–, pero todas las encuestas proyectan que esta vez la abstención se reducirá. Además, las instituciones han hecho un esfuerzo para luchar contra la desinformación y los bulos que intentan debilitar el sistema democrático y deslegitimar el proceso electoral.

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