Opinión

Dar testimonio

Los fotógrafos capturan y cuentan la historia a través de sus imágenes

En fotografía el tiempo juega un papel fundamental, especialmente desde el punto de vista de las emociones, pues la fotografía está asociada a la toma de conciencia de cambio, de la desaparición e incluso a la muerte. Proporciona un testimonio particular, pues parece ser "más creíble" que un documento escrito, y su valor es más fuerte en la medida en que es única.

La fotografía documental surge con la fotografía, en un mismo instante. Es un instrumento que sirve para descubrir el mundo y contribuye al conocimiento, por no decir a la comprensión, de los acontecimientos. Este sentido documental de la fotografía ha sido considerado como su valor más importante, pero no debe ser considerada esta documentalidad fotográfica únicamente como una mera ilustración de un texto, el carácter documental de la fotografía se basaría en la "neutralidad" y "objetividad" como medio de expresión, que debemos situar en el marco del problema de la definición ontológica de la fotografía, es decir, en su relación con la realidad. En prensa, por ejemplo, tiene la cualidad de autentificar los hechos informativos. Esta relación de la imagen con lo real es tema de debate para numerosos filósofos y estudiosos (Philippe Dubois, Roland Barthes, Susan Sontag...) y, en gran medida, el desarrollo alcanzado por la fotografía documental se debe a esa noción de realidad que nos proporciona: eso ha ocurrido, yo estaba allí, parecen susurrarnos los fotógrafos.

Debemos también considerar ese otro tipo de fotografía poco convencional desde el punto de vista documental, más personal y ligada a la cotidianidad del fotógrafo, en las que los "personajes" fotografiados viven situaciones totalmente comunes. Y aquí deberíamos volver a considerar la relación del tiempo con la fotografía documental, habría que preguntarse si una fotografía sacada del contexto y de la época en que fue tomada tiene el mismo valor.

Como señala Javier Marzal Felici, es importante deconstruir la imagen que se tiene de la fotografía documental (objetiva, neutra) y destacar su carácter transforma-dor (deformador) de la realidad. Ha de reivindicarse el carácter de autor de este tipo de fotografía, que de este modo se convierte en totalmente subjetiva y sujeta a las influencias e intenciones de este. Son muchos los fotógrafos que así lo consideran, la fotografía de prensa o documental tiene una función interpretativa. El fotógrafo se enfrenta a una situación insistiendo en conceptos como encuadre, fondo, color, las formas, el movimiento, la iluminación, etc., lo que indica una elaboración compleja de la imagen, lejos de la objetividad y neutralidad que se le presupone.

"Documental y ficción pueden distinguirse, no en relación con sus referentes, sino en tanto que estrategias de producción de sentido" (Santos Zunzunegui. "Pensar la imagen").

La historia de la fotografía es la historia de un arte que se crea sobre la base de los géneros heredados de la pintura: naturaleza muerta, desnudo, paisaje, etc. Pero la fotografía creó también un género totalmente nuevo, que los norteamericanos llamaron "Street photography" y que a su vez ejerció su influencia sobre pintores como Edward Hopper. La calle fue/es fuente de inspiración, es un escenario donde se representan todo tipo de obras, personas alegres, personas tristes. Se convierte en un espacio privilegiado que se presta a las más diversas composiciones. Aunque algunos pintores impresionistas ya se interesaron por el ambiente de las calles, solo la instantaneidad de la fotografía consiguió atrapar realmente las situaciones que surgen en ella. La fugacidad del momento necesita de un ojo entrenado para captarlo. Es tan precisa la acción del fotógrafo que en ocasiones los personajes parecieran estar posando. La realidad supera a la ficción.

La historia considera a los fotógrafos como testigos de su propio tiempo. El fotógrafo sabe que fotografiando aporta su testimonio sobre un hecho, y por otra parte, es consciente del valor estético de la fotografía. El concreto concepto de lo que debía de ser un reportaje unía a varios fotógrafos, los fundadores de la agencia Magnum, que creían en la existencia de una imagen única cuya composición tiene tal vigor y riqueza que esa sola imagen es ya una historia en sí misma.

Magnum aún mantiene los principios con los que fue fundada en 1947. Creada como una cooperativa de fotógrafos reporteros que ya eran considerados maestros –Robert Capa, Cartier-Bresson, David Seymour "Chin" y George Rodger–, se trataba de una empresa de fotógrafos donde la fotografía era lo más importante. Sólo los fotógrafos decidían el tema y el enfoque de este, para que después la agencia los pusiera en el mercado. Enumerar a todos sería largo así que nos quedaremos con Ernst Hass, Gisele Freud, Werner Bishof, Elliot Erwitt, Bruce Danson, etc. Y las españolas Cristina de Middel, Cristina García Rodero y Lúa Ribeira.

Es necesario terminar esta pequeña aportación mencionando la estrecha relación que une a nuestra región con la fotografía documental. En la escuela de Arte de Oviedo, el Ciclo Formativo de Grado Superior en Fotografía lleva desde 1991 formando a fotógrafos como Manu Bravo (premio Pulitzer 2013) o José Manuel López. Y en Avilés, no pueden olvidarse las exposiciones de fotografía que el Centro Niemeyer ha dedicado a la agencia Magnum.

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