Opinión

Los otros tiempos de Conchita

Hubo un tiempo en que la onda expansiva de esa gran explosión teológica que fue el Concilio Vaticano II llevó a muchísimos católicos, pastores incluidos, a emigrar hacia la izquierda, nutriendo y vivificando la militancia y los cuadros de los partidos políticos de ese signo, en especial socialista y comunista. La transición española a la democracia debe mucho a esa transmigración, que se llevó por delante viejos esquemas de la relación entre política y religión, cancelando con el compromiso práctico de vida una de las grandes "cuestiones" que habían incendiado y ensangrentado la primera mitad del siglo XX español. Conchita Valdés, militante cristiana y militante comunista, con admirable trayectoria en cargos de responsabilidad, en los que acreditó convicciones, entrega, firmeza, coherencia, respeto a la dignidad humana y respeto sin más, fue buen ejemplo de esas personas.

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