Opinión
Los verdaderos héroes de la economía

Público asistente y, en primera fila, miembros de la dinastía Sierra, durante la gala. / David Cabo
Este artículo es un extracto de la intervención de Pablo Junceda, director general del grupo financiero Sabadell Herrero, en el acto de entrega del XV Premio Familia Empresaria, celebrado en Oviedo
No me resisto a compartir con todos ustedes dos reflexiones que considero interesantes sobre la empresa familiar. Una primera que tiene su origen en las opiniones de una gran empresaria familiar asturiana. Y una segunda fruto de mi reflexión personal tras compartir recientes conversaciones con estos verdaderos héroes de la economía asturiana y española.
Vamos con la primera. Es verdaderamente impresionante el comentario de un empresario familiar definiendo su visión sobre lo que supone la esencia de ser una empresa familiar hoy en Asturias: "Vivir en Asturias / trabajar en Asturias / tributar en Asturias / generar empleo y riqueza en Asturias". A esta sabia reflexión, que identifica perfectamente la importancia del tejido empresarial familiar en el Principado, yo me atrevería a añadir algo más: Pensar en Asturias.
Y si pensamos en Asturias con generosidad y no lo hacemos con el egoísmo de la ideología que sólo beneficia a unos pocos, hemos de llegar al convencimiento de que nuestra economía ha sido, es y será fruto del esfuerzo, del compromiso y del tesón de los empresarios de compañías familiares que, teniendo puestos "todos los huevos en la misma cesta", viven, trabajan, tributan y generan puestos de trabajo aquí, en los mismos 10.604 km2 en los que, en algunas ocasiones, parece que nos ocupamos de que su vida, su trabajo, sus tributos y la generación de riqueza se pongan un poco más "cuesta arriba" para las familias empresarias.
Por eso es tan importante escuchar qué opinan sobre lo que es bueno hacer, y, al mismo tiempo, pensar cómo queremos que sea nuestro futuro y qué podemos hacer para alcanzarlo.
Hasta aquí la primera reflexión vamos a la segunda. Pienso que hay dos cualidades que definen a las empresas familiares y que, como claro ejemplo de ellas, definen también a la familia galardonada en la tarde de hoy. Estas dos cualidades son la humildad y la pasión.
Humildad en la forma en que realizan su trabajo, en la forma en que se relacionan con la sociedad a la que tanto aportan y en la visión que tienen de que lo verdaderamente importante no es el negocio puntual, sino la proyección en el tiempo de su legado y la continua generación de riqueza en su entorno.
Humildad basada en propósito y en el largo plazo. Humildad en hacer sin aparentar y en construir para los que vendrán detrás. Humildad centrada no en enriquecerse, sino en enriquecer a la sociedad a la que se deben. En definitiva, la misma humildad que pregonó y ejerció durante toda su vida ese otro gran empresario familiar asturiano que fue el recordado Pepe Cosmen, reconocido en su estirpe familiar el pasado año.
Y pasión. Pasión por el trabajo bien hecho. Por sentir que sus trabajadores son uno más de la familia empresaria. Pasión por apoyar iniciativas culturales, solidarias o de cualquier tipo que se ponen a su alcance a pesar de sus escasos recursos. Pasión por ser impulsores de las cosas buenas para su tierra.
Según se puede leer en el diccionario la palabra pasión proviene del latín "passio", que significa acción de padecer o sufrimiento. Con el tiempo, la palabra ha adquirido un significado más amplio que incluye emociones intensas, entusiasmo, dedicación y fuerte interés por algo.
Lo que yo veo cuando me siento –y lo hago casi cada día– con empresarios familiares es precisamente la segunda acepción, aunque muchas veces me cuentan que son tantas las trabas y las dificultades que se encuentran en su quehacer diario que más parece que su vida se parece más a un padecimiento que a otra cosa.
En todo caso, aprovechando que hoy estamos con personas que mandan mucho y que algo pueden decir y hacer en el mundo de la economía y la empresa, me atrevería a pedirles que se sienten con los empresarios familiares todas las veces que puedan para borrar del diccionario la primera de las acepciones de la palabra pasión. Nos iría mucho mejor a todos.
Finalizo confirmándoles que no está España ni Asturias, ni tampoco las empresas familiares, como para que desaparezca un banco que actúa cada día con humildad y pasión como el Grupo Sabadell. No tengan ustedes ninguna duda, ninguna, que aquí nos volveremos a ver en el 2025 apoyando, impulsando y arropando a la empresa familiar asturiana con la misma pasión y humildad de siempre.
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