Opinión
Y no vimos llegar el apocalipsis
Preguntas sin respuesta sobre la catástrofe reciente en Valencia
En ocasiones la realidad imita a la ficción. El pasado martes, el Barranco del Poyo, en Paiporta, se convirtió en inesperado escenario del remedo apocalíptico de un filme de catástrofes naturales al modo de una superproducción de Hollywood. Salvo que en la localidad valenciana los decorados no eran de cartón piedra ni el aluvión imparable un malabar de efectos especiales. Y las vidas que se perdieron, algunas aún sepultadas bajo el barro, no habían sido contratadas como extras de película. Muchos de los muertos aún no han sido identificados: los desaparecidos no aparecerán en los títulos.
Tragedias como la que acaba de sufrir la comunidad levantina hacen aflorar lo mejor y lo peor del ser humano. El robo y el pillaje conviven en un territorio apocalíptico con una marea conmovedora de solidaridad. Un ejército de civiles llega a la zona cero, al epicentro del infierno dantesco, antes que algunos batallones militares. Y aun así, se trata del mayor despliegue de soldados en España en tiempos de paz. Junto a ellos, una milicia incontable sin uniforme armada con palas y fregonas, brazos jóvenes y robustos dispuestos a una batalla perdida de antemano.
Horroriza que en medio del cataclismo algunos políticos gasten esfuerzo baldío en lanzarse a la cara proyectiles de lodo. Causa enorme desazón reconocer que los expertos llevan años alertando de un modelo urbanístico voraz que edificó cientos de miles de viviendas en zonas inundables. ¿Comenzará a creer el primo de Rajoy, a la vista del desastre, que este tipo de fenómenos meteorológicos adversos va a ser cada vez más frecuente como consecuencia del cambio climático?
Quedan muchas preguntas por responder, muchas explicaciones que dar en medio de la cruel desolación. Una más: ¿Servirán las lágrimas de un país entero para limpiar el barro de calles y viviendas anegadas, para restituir la memoria de los muertos contabilizados y los que quedan por sumar a la funesta estadística del sobrevenido infortunio?
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