Opinión | Manual de contrarresistencia
La navaja de Ockham y la dana
La gestión de la catástrofe de Valencia

La navaja de Ockham y la dana / Pablo García
Luis Roda García es magistrado jubilado
Interpreto la expresión "navaja de Ockham", atribuida al método seguido por el filósofo y religioso franciscano Guillermo de Ockham en el siglo XIV, como la fórmula de análisis que aconseja ir podando, o sea "afeitando" y eliminando de determinado objeto de estudio las explicaciones que se multipliquen innecesariamente. Esto implica que, cuando se ofrecen varias explicaciones de un hecho, resulte más conveniente decantarse por la más sencilla y completa en lugar de perderse en inútiles divagaciones y derivaciones que casi nunca suelen ser inocentes, como se verá a continuación.
1. Algunas cosas que se han dicho y que no resisten una mínima crítica.
A) La Ministra Ribera comentó que hizo llamadas al Presidente Mazón para advertirle de la enorme riada que se venia encima, y que éste no cogió el teléfono. Evidentemente, si hay una situación de riesgo extremo lo normal es que, en caso de no ser atendida la primera llamada, que la misma se dirija, por ejemplo, al Delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, al Jefe superior del Cuerpo Nacional de Policía y a la Jefatura de la Guardia Civil de la misma comunidad autónoma o de la provincia de Valencia, así como a los alcaldes de las poblaciones en mayor riesgo, pues se supone que alguno responderá, y, sobre todo, a la Ministra de Defensa, para que prepare o active la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME). ¿Se hizo algo de esto? ¿Fracasaron todas las llamadas posibles a dichas personas? ¿Solo se telefoneó al Presidente Mazón? Y, en ese caso, ¿cuál fue la razón de limitar la llamada a una persona?
B) El Presidente Mazón sostuvo (al menos así salió en algunos medios) que no había cobertura en el lugar donde se encontraba comiendo, y que luego vio las llamadas perdidas. La veracidad o falsedad de esta afirmación se puede demostrar comprobando si el local de restauración gozaba o no de cobertura el día de autos, y también se puede averiguar si, al tiempo que las llamadas de la Ministra no fueron atendidas, desde el móvil del Sr. Mazón se hicieron llamadas o se recibieron otras. Hay formas fiables de conocer si dijo la verdad o no, pero ¿se llevó a cabo esa comprobación?
C) Un biólogo del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales sostuvo en un importante diario español que la existencia de vegetación en los cauces de ramblas y barrancos es beneficiosa porque los "cauces limpios" provocan que aumente la velocidad del agua y las avenidas den lugar a mayor devastación en caso de riadas. Recomiendo que lean el artículo publicado el 19 de noviembre en LA NUEVA ESPAÑA por el Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos D. Vidal Gago Pérez, bajo el sugerente título "Es la hidráulica, estúpidos", donde cita la conocida como fórmula de Manning "que define la capacidad de desagüe de un cauce como inversamente proporcional a la rugosidad de su superficie". O sea: ¿qué pasará con el agua torrencial que no pueda ir rápidamente hacia el mar? ¿Esperará pacientemente que llegue su turno metidita en el cauce haciendo compañía a las cañas, árboles y arbustos que allí habrán crecido o, por el contrario, se desbordará anegando calles y viviendas causando el desastre que hemos visto reiteradamente en las pantallas de TV?
2. Los excesos legislativos y la confusión que generan.
Cuando se revisa el conjunto de normas que podrían invocarse por su relación con la dana valenciana la sensación que se experimenta es de enfado y confusión. Esta última la aprovechan los políticos para intentar descargarse de responsabilidades y proyectarlas mediante una imaginaria catapulta cargada de estiércol sobre sus adversarios. Pero nunca es descartable que el mecanismo falle y que la aromática sustancia, en un sorprendente e inesperado efecto boomerang, acabe retornando y aterrice sobre la cresta del que la arrojó.
A) El artículo 148 de la Constitución Española no incluye entre las competencias que se pueden transferir a las Comunidades Autónomas las que tienen atribuidas las Confederaciones Hidrográficas.
B) Dichas confederaciones, creadas en 1926, dependen del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, y son las que elaboran los planes hidrológicos de cuenca, realizan estudios hidrológicos, informan sobre crecidas y control de calidad de las aguas, construyen, conservan, explotan y mejoran las obras hidráulicas incluidas en sus propios planes. Consulten, si les quedan dudas, la página de "Hispagua".
C) La Ley 13/2010, de Protección Civil y Gestión de Emergencias de la Comunidad Valenciana regula la actuación de las administraciones públicas valencianas en dicha materia. Pero ¡ay!: resulta que en relación al riesgo más grave que afecta a Valencia, que es el de inundaciones catastróficas, la autonomía no puede invadir las competencias de la Confederación Hidrográfica, esto es, del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico.
D) En el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana, el artículo 49.1. 13ª le atribuye competencia en materia de obras públicas y el 49.1.16ª la competencia de aprovechamientos hidráulicos, pero las contenidas en dicho estatuto no pueden operar en perjuicio de las competencias estatales.
E) En el Real Decreto 903/2010, de 9 de julio, se regula la evaluación y gestión de riesgos de inundación. Por parte de alguien (pero no recuerdo quién), invocando este Real Decreto, se sostuvo que la competencia era de la Generalitat Valenciana. Pero si se leen los artículos 4 y 18 de esta norma, la perplejidad y la indefinición aumentan, ya que es difícil saber, en cada caso y de forma clara, quién tiene la competencia, aunque, en pleno éxtasis de buenismo, se haga una especie de loa a la colaboración del Ministerio (entonces llamado "de Medio Ambiente") las comunidades autónomas y las administraciones locales.
La Administración central y la autonómica parece que comparten responsabilidades en la sensación de desastre, desorden, falta de dirección y actuación tardía de quienes podrían haberse personado en las zonas afectadas desde el principio
¿No hay nadie con sentido jurídico que ponga orden en este batiburrillo normativo, que deje claras las competencias y que, en definitiva, refunda todos los textos eliminando las duplicidades, las indefiniciones y, sobre todo, separando la paja (que abunda en esas normas) del grano? ¿Cuánto tiempo precioso se pierde, en cada ocasión, en averiguar de quién es la competencia, sobre todo para atribuírsela al contrario?
3. La derrota del sentido común y de la lógica.
Asumido por quienes detentan el poder en el Gobierno Central que las danas se incrementarán en frecuencia y poder destructivo a causa del cambio climático, resulta absurdo y contradictorio no haber adoptado simultáneamente medidas preventivas para combatir sus efectos, limpiando cauces, ampliando o profundizando los existentes, trabajando en los barrancos y acelerando la construcción de embalses que permitan "laminar" el efecto destructivo de la fuerza del agua. Esto último tuve la ocasión de estudiarlo y analizarlo en relación a los embalses de Tanes y Rioseco, con la ayuda de tres peritos ingenieros de caminos, durante mi ejercicio profesional en el Juzgado de Laviana, con motivo de la grave inundación que sufrió Barros, en Langreo, el 21 de diciembre de 1980, por tanto sé perfectamente de lo que estoy escribiendo. Y, junto a estas actuaciones, la Comunidad Valenciana está obligada a adoptar todas las medidas necesarias para evitar la construcción cerca de las zonas con mayor riesgo de inundación o paso de torrentes pluviales, expropiando casas y edificios si fuera necesario.
Las riadas existieron siempre y seguirán existiendo, pero sus efectos se pueden controlar, al menos parcialmente, y para salvar la vida de las personas cualquier inversión está plenamente justificada. Pero atribuir la culpa de todo lo sucedido a una o varias llamadas telefónicas no atendidas resulta contrario al sentido común y a la lógica, porque se pudieron realizar muchas más y, sobre todo, porque la fuerza de las aguas pudo haber sido controlada, al menos en parte, si se hubieran llevando a cabo los trabajos que, por prejuicios ideológicos, falta de conocimientos de los responsables o sabe Dios que otras motivaciones, no se hicieron, resulta pueril y ofensivo, incluso para una persona de inteligencia escasa.
Cuestión distinta es la sensación de desastre, desorden, falta de dirección y actuación tardía de quienes podrían haberse personado en las zonas afectadas desde el principio, en lo que parece que la Administración central y la autonómica comparten responsabilidades. Menos mal que la dignidad del ser humano, a la que Pico della Mirandola se refirió en 1486, en su "Discurso sobre la dignidad del hombre", fue puesta a salvo por los altruistas voluntarios de todas las profesiones o sin cualificación que dieron la cara como supieron y pudieron, y por los Reyes de España. Sin ellos, sería difícil soportar la náusea que produce todo lo sucedido desde la negra jornada del 29 de octubre de 2024.
Suscríbete para seguir leyendo
- Pilates, zumba y 'crossfitness', la nueva oferta deportiva de Salas para la que ya hay inscripciones abiertas
- Espectacular incendio en Oviedo: arden diez coches de madrugada y se investiga si el fuego fue provocado
- Tienen 15 años, son gijoneses y han sido elegidos por Amancio Ortega para estudiar en Estados Unidos y Canadá: 'Será una gran oportunidad
- De Madrid a Cornellana: la pareja que compró la casa de postas para escapar del ruido urbano y la contaminación
- El histórico hotel de Oviedo que cierra este lunes para abordar una profunda reforma
- Vox denunciará al Ayuntamiento de Oviedo ante el Principado por utilizar el Campo San Francisco como un 'recinto ferial
- Los 850 empleos que Indra ofrecerá en Asturias: los perfiles que demanda (desde ingenieros a estudiantes de FP) y cómo optar a ellos
- Estos son los nuevos plazos de Oviedo para la culminación de su nuevo bulevar
