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Opinión

1.370 días y 350.000 muertos después

Ya sé que es de mal gusto la autocita, pero aquí se justifica por lo que se dirá. A fines de marzo de 2022, mes y medio después de iniciarse, escribí que, "visto el curso de la guerra, es probable que el que aquí se veía como mal menor hace ya mes y pico (partición de facto del país, olvido por Ucrania de la entrada en la OTAN, ruptura europea con Rusia) acabe siendo el telón de un fin de las hostilidades en forma de armisticio". Si digo que en este caso conviene la autocita es por poner de manifiesto que el desenlace era evidente para cualquiera que mirara el mapa sin ardor guerrero desde los primeros compases de la invasión (indómita capacidad de resistencia de Ucrania tras el fulgurante avance de Rusia). Lo cual recuerda el mayor problema de las guerras: que la bola de nieve del rencor, unido al afán de victoria, impide ver las posibilidades reales de esta a contendientes y secuaces.

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