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Opinión

Buena y mala gente

Uno de mis filmes favoritos de toda la vida es "La princesa prometida", de Rob Reiner, con maravillosa banda sonora de Mark Knopfler. Lo primero que pensé cuando la vi por primera vez hace casi cuatro décadas (luego lo haría varias veces más) es que detrás de aquella película debía de haber un alma realmente buena, alguien en quien la inteligencia, el humor y la sensibilidad van parejas a la bondad y el amor a los demás. Tras la muerte violenta de Rob y su esposa Michele, Donald Trump la achacó a la ira desatada por la aversión del cineasta hacia él, que denomina Síndrome de Transtorno por Trump. No haré más comentarios al respecto (tampoco deberían hacer falta), solo que el día en que no sepamos distinguir la bondad de la maldad y la buena gente de la mala gente nos habremos ido directamente al infierno, que aunque esté cerrado podría ser abierto por una vez, de modo excepcional.

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