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Incendio bajo cero

Una ratonera con licencia de apertura

En criminalística no siempre por el humo se sabe dónde está el fuego; puede haber una combustión lenta sin que aparezca el fuego, la contaminación atmosférica es un ejemplo. Un hornillo mal apagado no tiene fuego y nos puede asfixiar.

Incendio bajo cero

Incendio bajo cero

En Crans-Montana, cantón de Valais, Suiza, tienden a estar bajo cero por la propia altitud y clima. Eso conllevó que se aclimatara la discoteca incendiada, Le Constel, cuya decoración se visualiza en los fotogramas que acompañan este texto. Está claro que había un sistema de extracción de humos que converge con la estrecha salida de emergencia. Teniendo en cuenta su aforo máximo de 300 personas... ¿alguna mente pensante hizo un simulacro de evacuación y midió los tiempos?

Incendio bajo cero

Incendio bajo cero

Los primeros pronunciamientos de expertos apuntan al comportamiento del fuego en laboratorio. Hay quien habla del "triángulo del fuego", que es obvio; del "flashover", para el que los bomberos entrenamos en contenedores, donde las cámaras térmicas nos permiten ver la evolución y podemos intervenir con ráfagas de agua, presenciando un fenómeno por el que los propios gases de combustión se incendian súbitamente. Hay quien, rizando el rizo, apunta a una BLEVE, siglas de "explosión de vapor en expansión de líquido hirviendo", fenómeno en cisternas con gas licuado de petróleo con fuego externo, lo que es altamente improbable en una discoteca, pendiente de peritar.

Las imágenes de la discoteca antes del incendio dejan entrever una decoración rústica de piedra en zócalos y madera, con altura al techo. Salvo que se haya colocado una decoración navideña, las bengalas no deberían ser el punto de ignición, a falta de consideración pericial de otros espacios donde sí pudo haber un cortocircuito, sin subestimar el tipo de combustible de calefacción, ejemplo gas y su volatilidad en altura.

Tenemos el antecedente de la discoteca Alcalá 20 de Madrid el 17 de diciembre de 1983, un incendio con 81 víctimas, las más por aplastamiento, por quemaduras y por inhalación de humo. Los bomberos relataban que algunas víctimas parecían "dormir" por el efecto del monóxido de carbono inapreciable, causa de tantas víctimas en los hogares que dejan chimeneas encendidas o calentadores con mala combustión. La sentencia por el incendio de Alcalá 20 resume que la causa fue un cortocircuito que incendió una cortina, un decorado muy inflamable. Además, las salidas de emergencia estaban cerradas con candado para evitar que entraran desde afuera.

Dejemos a los investigadores suizos trabajar, sin descartar ninguna hipótesis. Solo indicar que cualquier local que se habilita bajo cota cero (subterráneo) y se provea de una sola salida de emergencia es una ratonera. Penosa conclusión viendo el número de víctimas jóvenes que se pudieron salvar en Suiza de no existir la "imprudencia temeraria", como dice el fallo del Tribunal Supremo en el caso de la discoteca Alcalá 20 de Madrid.

Al final, por muy subsidiario que sea el Estado suizo, tan restrictivo para otros asuntos, nunca va a resarcir el dolor de las familias. De nada sirve que en diez años hayan hecho "tres inspecciones", como declaró el propietario del local La Constelación, si esa ratonera ya tenía el permiso de apertura.

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