Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

Falacia patética del petróleo venezolano

La situación creada por la posverdad, en la que se delegan mente y razón

Con el "Make America Great Again" y sus siglas MAGA comienza el juego de Estados Unidos frente al mundo mundial, la primera víctima y sus causahabientes tal que Delcy Rodríguez (persona) o Cuba (Estado) tras la caída de Maduro con la Operación Resolución Absoluta, la ORA , tras aparcar los portaaviones en el Caribe.

Groenlandia y sus tierras raras aguardan el turno; al descongelarse la zona septentrional vuelve a abrirse la ruta de la seda. La materia que parecía inerte piensa por sí misma, de ahí la falacia antropomórfica o patética.

Neal Stephenson aclara el concepto metaverso sin el cual no se apreciaría la realidad virtual de sacar de Venezuela a su presidente tras doblegar a la guardia pretoriana e irse de rositas.

Ni en los diez últimos videojuegos se vaticina tanta imaginación digital. En octubre de 2025 salía al mercado el juego "Battlefield 6", y avisó: "El presidente de los EE UU se enfrenta a una peligrosa organización llamada Paz armada", literal.

Para seguir el MAGA o juegos de Donald Trump hay que ponerse "gárgolas" (gafas en 3D), a Maduro se las puso de dormir bajándolo despierto de las escaleras del avión en chándal y cojeando de chanclas, con esposas, incluida la suya Cilia Flores.

Delcy era Florido de primer apellido, actual presidenta en funciones por Trump, se puso Rodríguez eliminando el "florido pensil" abundado en las autocracias y dictablandas.

Tanta realidad virtual expropia nuestras conciencias. Siguiendo a Alan Turing, las máquinas imitan al ser humano a la perfección, de modo que no es necesario pensar, ya entregamos el consciente y subconsciente a los EE UU traicionando a Descartes.

Aquel "pienso luego existo" o primer principio filosófico de Descartes se desmorona. El metaverso es un "okupa" de la mente. Solo el inconsciente intuye que podemos dejar de existir en cualquier momento buscando un avatar que nos libre, simplemente estamos.

Trump comenzó su reconversión: lo que preconiza se materializa, es la vuelta al fundamentalismo, concepto iniciado en Estados Unidos.

La meta y el verso del nuevo alcalde de New York juran sobre el libro sagrado del Corán. Ya nada es real, estamos en la posverdad, delegamos nuestra mente y razón.

Petróleo y tierras raras, tan abundantes en Escandinavia y Groenlandia, sostienen la falacia antropomórfica de Trump, "patética" que llamó John Ruskin.

Lo insensible o abiótico acaba teniendo más emociones y sensibilidad que la mente humana, Trump debe alimentar a la "bestia", a su inteligencia artificial extrayendo cualquier forma de energía a costa de la Humanidad.

¿Dónde estaban los amigos de Maduro y dónde andarán los de Dinamarca?

Y todo porque Maduro quiso imitar el baile de Trump que no vio, hasta ayer, el daño que causara a su propio pueblo venezolano el dictador.

Que piense el petróleo por nosotros. n

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents