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La crisis de Höfner

La economía es una ciencia social y por ello nada exacta. Dependiente de múltiples elementos que inciden en ella. Hace algunas semanas, una empresa alemana sufre en silencio las consecuencias de esa economía multivariable; una coyuntura internacional inquietante, las incertidumbres normativas y los cambios geostratégicos imperantes. Se trata de Höfner, la marca de instrumentos musicales alemán célebre por ser el fabricante del bajo preferido de Paul McCartney y "The Beatles".

El caso es que Höfner se encuentra en pleno proceso de reestructuración tras declararse en concurso de acreedores ante el Tribunal de Insolvencia de Fürth. La empresa asegura que continúa su actividad, pero algunos de sus instrumentos ya están agotados en comercios de referencia como Thomann. La firma debe ahora replantear sus estrategias.

Fuentes de la empresa explican que la facturación llegó el pasado año a aproximadamente 6,5 millones de euros, de los cuales aproximadamente el 65% correspondió a la exportación. Y ahí está el meollo del asunto. Explican que "el negocio de exportación, en particular, se ha debilitado significativamente, en parte como resultado de los cambios en las condiciones aduaneras y la política aduanera estadounidense. Además, la demanda mundial de instrumentos musicales ha disminuido significativamente debido a la tensa situación económica general".

Guerras, amenaza geoestratégica rusa, encarecimiento arancelario, crisis de consumo. Una marca histórica y tradicional no ha sabido adaptarse. Cierto que pasó a fabricar en países con mano de obra más barata, también China, pero eso no ha sido suficiente. Pese a tener 130 años de historia como fabricante debe replantear qué vender y a quién. Y dónde fabricarlo.

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