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Lecciones repetidas

Según el macroestudio sobre la dana de Valencia de la Universidad de Valladolid y la AEMET, ahora publicado, el cambio climático operó intensificando la tasa de precipitación por horas, ampliando el área afectada y aumentando el volumen total de lluvia. Es decir, fue un amplificador o multiplicador de los efectos de la dana. La importancia de confirmar esa pauta (aunque fuera evidente: se apuntaba aquí a los pocos días), es que identificaría un patrón común a otros fenómenos naturales extraordinarios de este tiempo, como los megaincendios forestales de 6ª generación o los "trenes de borrascas" de reiteración e intensidad desconocidas, lo que al menos ayudaría a prevenir y paliar las "nuevas catástrofes" intensificando medios y remedios. Desde luego también se puede negar todo y echar a los científicos, al modo Donald Trump, tan adorado por sus franquiciados locales.

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