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Drones

Una de las imágenes más perturbadoras de la guerra de Rusia contra Ucrania pudimos verla hace unos días. Un vehículo militar ucraniano huía a toda velocidad de un dron ruso, no mayor que un águila, que lo perseguía haciendo quiebros en el aire para evitar los disparos de los soldados que intentaban "cazarlo" como a un ave asesina. Era uno más de los miles o decenas de miles de drones que el psicópata criminal Putin lanza mensualmente contra los militares y civiles ucranianos a quienes pretende sojuzgar, esclavizar... Cuenta para ello con esta arma relativamente barata en comparación con su capacidad dañina, adaptable a grandes y pequeños objetivos, centrales térmicas o apartamentos privados, convoyes de materiales o autobuses de pasajeros civiles, bien para reventar un aeropuerto, bien la cabeza de un mando militar...

A su vez, Ucrania ha desarrollado en paralelo una industria militar de drones que no le va a zaga a iraníes o rusos. De hecho, Zelenski se ha convertido en uno de los principales líderes en impulsar la producción de drones. Es probable que, en el último año de contienda bélica, Ucrania haya fabricado drones en cantidad de varios millones. Muy por encima, en cualquier caso, de los cien mil que, oficialmente, despachó en 2025 Estados Unidos, potencia que ha dejado de ser pionera en dicho sector. Pujante, y cada vez más (de modo exponencial a su guerra), en Ucrania y Rusia, pero dependiente siempre de componentes tecnológicos muy sofisticados y de minerales tan específicos como el disprosio, el litio, indio, uranio, grafito y otros de los que suelen denominarse "tierras raras".

Las cuales, como es sabido, abundan en Ucrania, habiendo llegado Zelenski con Trump a un acuerdo sobre su futura explotación, a cambio de mantener la ayuda norteamericana. Dichas e imprescindibles "tierras raras" son escasas en Europa occidental. No así en la Oriental, incluido el inmenso territorio ruso, con amplias reservas. Siendo, no obstante, los chinos los que controlan en un 70% el mercado de minerales necesarios para la producción de baterías eléctricas, incluidas las de los drones.

Drones, baterías, "tierras raras"... ¿Será ese el futuro de la economía, de la guerra y de la paz, de la geopolítica...? n

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