Opinión
Israel convierte la prudencia en arqueología
El fin último de los ataques a Irán
Durante décadas, Israel cultivó la pose del boxeador contenido: golpeaba el saco del programa nuclear iraní mientras miraba de reojo al árbitro, un tipo que llevaba en la camiseta el nombre de Hizbulá. El miedo era simple y doméstico: que Teherán soplara y miles de cohetes convirtieran Haifa y Tel Aviv en un tutorial de pirotecnia bélica. La prudencia, se decía entonces, es la mejor estrategia por temor a que los ayatolás mandaran desempolvar el kalashnikov a sus desalmadas marionetas.
Hoy, ser prudente en el convulso ámbito geopolítico se ha convertido en arqueología. Estados Unidos e Israel rasgan con sus bombas los cielos de Irán y cuando Hizbulá reapareció con un gesto simbólico —con más ruido que daño real— Israel encontró la coartada que llevaba meses ensayando: golpear a fondo, con libreto y sin rubor, a la cúpula del grupo en Beirut y más allá.
Envalentonado por Washington y por su propia musculatura, Israel no “responde”: aprovecha el momento para practicar ejercicios de cirugía territorial. La guerra, oportunista, sirve de detergente para lavar las grietas del sangriento 7 de octubre y blanquear una doctrina nueva: si el vecino compra cuchillos, se le quema la cocina.
El guion se completa con Netanyahu predicando libertades ajenas a golpe de misil, mientras los analistas recuerdan una obviedad incómoda: ningún país de diez millones puede rediseñar una región entera a base de bombazos sin pagar factura política. Pero la arrogancia también es un arma, y hoy Israel la empuña con entusiasmo.
Suscríbete para seguir leyendo
- Adiós al uso de la baliza V-16: la DGT explica su fecha límite de uso por conductor
- Adiós a la baliza v-16 y uso opcional tras su compra obligada antes del 1 de enero: 'No será exigible su conectividad con los sistemas de detección
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir la bicicleta eléctrica más barata del mercado para esta primavera: con tres niveles de asistencia al pedaleo
- Multado con 200 euros por viajar solo en el coche en ciudad y no respetar la nueva señal de Tráfico: el Gobierno fomenta el uso del coche compartido
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir el cojín ergonómico más cómodo del mercado: disponible por menos de 4 euros
- Mañana se esperan colas kilométricas en Action para conseguir el juego de cacerolas de aspecto piedra más baratas del mercad: por solo 6,95 euros
- Multado con 600 euros por pasar delante de un control de tráfico, no ser detenido y escribir cuando detiene el coche por 'solidaridad': la Guardia Civil extrema la vigilancia
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para hacerse con la batidora de frutas más potente del mercado: disponible por 17,99 euros
