Opinión
Ayudas públicas sí, pero con condiciones
Juan Ignacio Requena es secretario general de CC OO de Industria
La escalada de los costes energéticos, agravada por el actual contexto internacional —con la guerra en Irán y el bloqueo efectivo del estrecho de Ormuz tensionando los mercados— vuelve a situar a la industria ante un escenario crítico. Precios eléctricos disparados, incertidumbre en los suministros y presión sobre la competitividad configuran un momento decisivo.
En este contexto se plantea la concesión de ayudas públicas a los grandes consumidores de energía. Pero conviene recordar algo elemental: el dinero público no es neutro. Sale de los impuestos de los trabajadores y trabajadoras, y debe revertir en el interés general. Y eso exige condiciones claras y exigentes.
Desde Comisiones Obreras venimos defendiendo la incorporación de cláusulas sociales como requisito imprescindible. No es aceptable que recursos públicos consoliden modelos empresariales que debilitan el empleo o deterioran la salud de las plantillas.
En algunos entornos industriales se ha instalado una lógica obsesionada con la llamada “tonelada por hombre”, una expresión tan reveladora como anacrónica y de clara carga machista. Reduce a la persona a un mero factor de rendimiento. Sus consecuencias son evidentes: aumento de bajas laborales, desgaste físico y mental y una presión constante difícilmente sostenible.
En Asturias tenemos un ejemplo claro en Asturiana de Zinc, propiedad de la multinacional Glencore. Una industria estratégica, intensiva en energía y hoy en el centro del debate. Pero también un caso que refleja cómo pueden convivir las ayudas públicas con dinámicas de ajuste de plantilla y una organización del trabajo que tensiona a los trabajadores hasta límites preocupantes.
Existe además un marco de relaciones laborales en Asturias, singular dentro de las grandes multinacionales en España, que en ocasiones ha permitido normalizar determinadas prácticas bajo una apariencia de estabilidad. Una estabilidad que, vista de cerca, descansa sobre una presión creciente sobre las plantillas.
El debate no es si debe haber ayudas, sino en qué condiciones.
Desde CCOO Industria hemos establecido cortapisas claras para cualquier medida de salvaguarda: mantenimiento del empleo; garantías en salud laboral; transparencia en el uso de los fondos —que no acaben en dividendos ni en la cuenta de resultados—; vinculación a inversión productiva y participación sindical en el control.
Sin estas condiciones, las ayudas corren el riesgo de convertirse en un fraude social: financiar con dinero público la destrucción de empleo o modelos productivos insostenibles.
La industria necesita apoyo. Pero quien recibe dinero público debe asumir compromisos públicos.
Suscríbete para seguir leyendo
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para hacerse con el innovador set de limpieza que dejará tus suelos como nuevos: por solo 27,99 euros
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para hacerse con la batidora de frutas más potente del mercado: disponible por 17,99 euros
- Un brutal accidente en Gijón deja un bus volcado y dos ocupantes de un turismo graves y excarcelados y otros ocho heridos leves
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir la bicicleta eléctrica más barata del mercado para esta primavera: con tres niveles de asistencia al pedaleo
- Vueling borra una de sus rutas desde el aeropuerto de Asturias en plena temporada alta
- La conductora del bus volcado en Gijón trató de esquivar a dos coches que iban 'haciendo maniobras imprudentes
- Panorama, Tekila, Assia, Waikass o La Última Legión: las grandes orquestas ya confirmadas para las fiestas del Portal de Villaviciosa
- Multado con 200 euros por viajar solo en el coche en ciudad y no respetar la nueva señal de Tráfico: el Gobierno fomenta el uso del coche compartido
