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Si destruyen, violentas las llamas...

Un homenaje al coronel Argüelles y en recuerdo de la colaboración entre bomberos y militares

Es harto difícil, salvo ostentar unos valores adquiridos en el ejercicio profesional, consolar a los seres queridos cuando su bien amado fallece.

Si destruyen, violentas las llamas...

Si destruyen, violentas las llamas...

Para hablar con conocimiento de causa en la asistencia al duelo, lo mejor es integrarse en los equipos de apoyo psicosocial en emergencias, una doble causa si además eres parte del rescate, que en ocasiones se nos frustra.

Los valores castrenses los compartimos en misiones internacionales, ahí donde la familia y el hogar quedan tan lejos, Bosnia, Kosovo, Irak... entre otras experiencias.

En medio de esa cooperación cívico militar (CIMIC), estaba el fuego. Con el Regimiento de Infantería "Príncipe" número 3, nos viene a la memoria una actuación en los campos de tiro, en Siero. Tras un incendio forestal, personados los bomberos, una línea manguera de doscientos metros tuvo cientos de manos asiéndola para extinguir aquel fuego. Qué grata experiencia de cooperación cívico militar.

Bomberos y soldados (soldados del fuego) comparten dos himnos que elevan el amor por la profesión, ambos en la defensa como principio.

Nuestro himno bomberil se recuperó en 1990, con el director de la banda municipal de Gijón, entonado en los Jardines de la Reina por el centenario del cuerpo municipal 1890-1990, preciosa estampa recogida por los medios de comunicación: "Si destruyen violentas las llamas, cual lo hicieran en el santo hospital, su coraje malhechor sin zozobra ni temor, mi bravura de bombero vencerá", de nuestro patrón San Juan de Dios.

Y "La muerte no es el final", en respetuoso homenaje al coronel Baldomero Argüelles, de tanta experiencia y valor. Para la misión en Istok (Kosovo), el Principado donó en el año 2000 un precioso camión de aeropuerto para el destacamento militar que acogía a setecientos soldados desplazados, prevenir incendios en la nave que habitaban, simbiosis soldado-bombero.

Además del silencio, respeto y consuelo a la familia del coronel, la imagen de un bebé envuelto en arrullo blanco despidiendo a su abuelo en el funeral, nos recuerda que la muerte no es el final. ¿Cómo aliviar tanto dolor?. Como siempre, nos hubiera gustado estar al lado de los soldados que tanta logística procuran a las ONG.

Es tiempo de duelo y de compartir nuestro himno del bombero: "Bate, lucha, nunca decaigas, mira que Juan de Dios te da valor".

Descanse en paz.

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