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Todas las esencias del alma de Asturias confluyen en Luarca y Valdés

La gestión del cuarto concejo por tamaño plantea enormes desafíos, pero una prometedora industria agroalimentaria y el turismo sostenible escriben el futuro con trazos de esperanza

Vista de Luarca.

Vista de Luarca. / Miki López

Para muchos asturianos de las décadas sin autovía, Luarca y Valdés eran el respiro conquistado tras vencer La Espina. El acceso al Noroccidente por el camino serpenteante de la costa aún resultaba más mareante. Ahora, a tiro de piedra de Avilés y Ribadeo, se han convertido en punto estratégico e icono turístico revitalizado al que LA NUEVA ESPAÑA presta desde hoy una atención singular.

La montaña y el mar son componentes cósmicos del ser y del acontecer de la región, dejó escrito Valentín Andrés Álvarez. La montaña representa lo macizo, lo definitivo: el impulso hacia las alturas. El mar, la actividad y el movimiento: la atracción por lo recóndito. Esas dos pulsiones emocionales van de la mano en Valdés y Luarca. El concejo y la villa se vuelven verticales mirando a las brañas y horizontales oteando la profundidad del océano, en una conjunción milimétrica de las esencias del alma de Asturias.

Todo es pasajero menos la naturaleza de este paraíso. Eso convierte a los asturianos en estetas del arte de armonizar el cuidado del entorno, la tradición, con el empuje de los tiempos. Valdés encarna a la perfección esa función. Muchos valdesanos aún recordarán con cariño y añoranza aquellos trepidantes paseos por la montaña con Severo Ochoa al volante en busca de sus catedrales del paisaje.

No es casual que el territorio en el que nacieron dos de los científicos más prestigiosos de este país, el premio Nobel y su discípula Margarita Salas, cultive con esmero la enseñanza. Cuenta Valdés con escuelas infantiles y de idiomas, instituto para todos los bachilleratos, centro de FP, universidad de mayores y conservatorio de música. El futuro auditorio comarcal del cine Goya será la guinda para que el dinámico tejido asociativo y social expanda su radio de acción, de la centenaria banda La Lira a los muchos coros vecinales, de la histórica Coral Villa Blanca a colectivos como La Fuente o Tamburieḷḷo que implican a la juventud, o los numerosos y activos clubes de deporte base.

Las autopistas del siglo XXI

Desde el lugar eterno donde reposa Ochoa se ve navegar a los barcos por las bravías aguas cantábricas. Un marco idílico, de Oscar, como los de otro luarqués excepcional, Gil Parrondo, por sus decorados en Hollywood. Aunque la pesca sigue sumando, toman el testigo una prometedora industria agroalimentaria y un turismo sostenible con margen de crecimiento. El Museo del Calamar Gigante y el Bosque-Jardín unen su tirón al de la Vaqueirada, La Regalina y San Timoteo. La "T" es también de trabajo. Con el polígono de Barcia-Almuña a rebosar pendiente de ampliación, un sector forestal en desarrollo y el polo de innovación en marcha para Villar, el futuro se escribe con trazos de esperanza.

Plantea enormes desafíos gestionar un territorio tan enorme –el cuarto de Asturias– y demográficamente dual –una costa poblada, un potente interior con cabecera en Trevías–. Coordinar mejor las administraciones permitiría optimizar recursos para mantener servicios de calidad y desarrollar estrategias comunes que atraigan empresas y vecinos. Pero si hubiera que elegir una sola iniciativa que impulsar para que municipios de este perfil no se acaben convirtiendo en inabarcables, esa sería la conectividad. Las redes digitales son las autopistas del siglo XXI.

El río Esva inspiró al Padre Galo una de sus más bellas poesías. Un grupo de músicos de culto la convirtió en himno del folk asturiano. "Güey que cruciu estrañu suelu / mueiru de malencolías: / ¿Au tan los mieus asturianos? / ¿Au tan las Esturias mías?", lamenta con nostalgia en una estrofa. Para que lejos nadie sienta la distancia, para que en casa el relato de lo propio ensanche el orgullo de ser valdesano, para que aquí la Asturias de identidad inclusiva siga creciendo en su diversidad enriquecedora, LA NUEVA ESPAÑA sitúa a Luarca-Valdés en el centro de un nuevo universo web. Con información específica sobre la villa y el concejo, sus personajes, necesidades y requerimientos. El macroperiodismo de siempre complementado con el microperiodismo de lo cercano. Bienvenidos. Disfruten el viaje.

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