Opinión
La aberrante “prioridad nacional”
El principio acordado por PP y Vox en Extremadura vulnera los más elementales derechos humanos
Vaya por delante que el principio de la llamada “prioridad nacional”, incluido en el acuerdo alcanzado por PP y Vox para gobernar Extremadura, no llegará a ninguna parte. Afortunadamente, con la legislación actual, es imposible de aplicar. Pero sólo el hecho de mencionar ese eufemismo que esconde la discriminación, de ponerlo por escrito, transgrede las mínimas normas de convivencia y el principio básico que reconoce “los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana”.
Si no se va a cumplir, ¿para qué se incluye?, se preguntarán. Forma parte del paripé, de la hipocresía, de cierta clase política cuya prioridad es alcanzar o mantenerse en el poder a cualquier precio. De Vox era de esperar. Le sirve para justificar ante sus fieles más acérrimos que ha puesto de rodillas a los “acomplejados” del PP.
Pero ¿al PP para qué le sirve? Sólo para mantenerse en el poder a costa de parecerse cada vez más a Vox. A costa de aceptar principios inasumibles por cualquier demócrata, como este de la prioridad nacional. Además, cuando el partido de extrema derecha está pasando por un mal momento. No hay más que ver lo que empieza a costarle a la formación de Abascal su fallida sumisión al caído Victor Orban o a un Trump atrapado en una guerra de la que no sabe cómo salir y enfrentado al mismísimo Papa.
Ahora que los católicos empiezan a caerse del guindo y a recelar de los autoproclamados adalides de la fe, el PP tiene una oportunidad de oro de recuperar muchos ciudadanos de derechas que votaban a Vox solo porque, en teoría, defendía los valores de su religión. Sin embargo, los populares han preferido votar con la nariz tapada, como tantas veces han criticado al PSOE. Por cierto, que los socialistas bien pudieran haberse tapado la nariz y abstenerse en la investidura de Guardiola. Pero ese es otro asunto.
Volviendo al principio de la “prioridad nacional” -entran escalofríos solo de escribirlo o leerlo-, no es nada nuevo. Al fin y al cabo, es lo mismo que defienden determinados partidos nacionalistas catalanes o vascos para los habitantes de sus territorios. Partidos, por cierto, a cuyos votos no les hacen ascos los otrora partidos institucionales, esos que conforman el apodado “maldito bipartidismo”, al que tanto las extremas derechas como las extremas izquierdas culpan de todos los males.
Imagino que, a estas alturas, todo el mundo sabe en qué consiste la “prioridad nacional”. Sin embargo, conviene recordarlo. Lo deja bien claro el texto del acuerdo extremeño en el capítulo de la vivienda: “Se establecerá un sistema de acceso a vivienda protegida y alquiler social inspirado en el principio de prioridad nacional, adecuado a la legalidad vigente, que procure la asignación prioritaria de los recursos públicos a quienes mantienen un arraigo real, duradero y verificable con el territorio”.
Los firmantes del pacto insisten en el mismo concepto al referirse a quién van destinadas las mejoras en sanidad: “Se pondrá en marcha un plan integral de mejora del sistema sanitario de Extremadura, orientado a reforzar la calidad asistencial, reducir los tiempos de espera, optimizar los recursos disponibles y garantizar una atención accesible y de calidad para los españoles”.
El mismo día que se consumaba el acuerdo, TVE reponía la injustamente olvidada película de Spielberg “El puente de los espías”, una historia sobre las dificultades de mantener los derechos de los extranjeros durante la Guerra Fría. En ella puede oírse este revelador diálogo entre el abogado James Donovan (Tom Hanks), defensor de un espía ruso, y el agente de la CIA Hoffman (Scott Shepherd), que presiona al letrado para que vulnere la ley por el bien del país.
-”¿Hoffman, verdad? ¿alemán?”
-”Si, ¿por qué lo pregunta?”
-”Yo, Donovan, irlandés. ¿Qué nos hace a los dos americanos? Una sola cosa. Las reglas. La Constitución”.
Todos sabemos que el cine estadounidense a veces peca de ingenuo. Pero no está de más recordar que, hoy como ayer, no tendremos nada que nos una si no coincidimos en respetar las reglas.
Suscríbete para seguir leyendo
- Multa de 600 euros y retirada del vehículo a los propietarios que no estén certificados: la DGT pone la cuenta atrás hasta enero de 2027
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir la cafetera italiana más barata del mercado: disponible por 7,99 euros
- El Gobierno aprueba solo trabajar la mitad de las horas de la jornada laboral diaria a padres con menores de 12 años o cuidado de mayores para que puedan conciliar: válido tanto para hombres como mujeres
- Salas llora la muerte de Jesús Fernández tras dos meses luchando por sobrevivir a un grave accidente laboral en una carrocería
- Adiós a las vacaciones escolares de toda la vida: los alumnos tendrán casi tantos días de descanso en Todos los Santos que en Semana Santa
- Conmoción en Sueros (Mieres) tras la detención de un vecino por agresión sexual e intento de homicidio: 'Nunca piensas que a tu lado pueda vivir un salvaje así; ojalá se pudra en cárcel
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir el juego de cortinas que impiden la entrada de luz y ruido para un sueño más reparador: disponibles por 14,99 euros
- La historia de una 'bomba' y el futuro del banquillo del Sporting: el Grupo Orlegi ya analiza opciones para decidir al futuro entrenador del Sporting de Gijón
