Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

La mística nunca queda tan a mano

Puesto que en esta sección ya se reconocía a Rosalía hace cuatro años ("Pescadito Rosalía", 10-4-2022), manejando incluso entonces el símbolo cristiano del pez en la arena, podrá ahora decirse algo que no suene a prejuicio sobre la ola de misticismo luminoso que la cantante ha desatado. Tampoco se está aquí contra la mística, sino frente a su banalización, su versión de consumo. La ecuación esfuerzo = resultado debe mandar siempre, y no me refiero al trabajo de Rosalía, que es grande, sino al del consumidor de mística. Esa ecuación va desapareciendo también en la música, cada vez más facilona y "resultona" (simulación de "resultado"). No digo que, a estas alturas, para alzar vuelo con la música haya que enchufarse una interminable sesión con Olivier Messiaen; basta probar, por ejemplo, con "Dream Sequence", de "Tangerine Dream" (Virgin Records, 2000). Yo acabo de hacerlo y pone.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents