Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

Hábleme usted bien, por favor

Comentarios a la "Guía panhispánica de lenguaje claro y accesible"

"Los políticos hablan, pero no dicen" denunció el escritor uruguayo Eduardo Galeano y puede ser el lema del libro que paso a comentar. No se asusten, va suave la cosa. Ni es un tochazo ni tampoco un latazo. Se titula "Guía panhispánica de lenguaje claro y accesible".

Más de una vez, leer un texto sobre la lengua española (con enumeración de sus reglas, divisiones, subdivisiones, palabros...) resulta más arduo que escalar el Picu (Urriellu, para foriatos) de noche y en invierno y descalzo y de espaldas. Salvo los que somos yonquis de esas lecturas gramaticales −y debo confesar que cuanto más arduas sean mejor para el que esto firma, pues las uso como analgésico: sé que debo hacérmelo mirar−, conozco más de uno que pone el freno y abandona, seguro de que nada puede (y nada se pierde), y la lengua española es patrimonio de unos pocos, sabios, listísimos y con barba cana. Sin embargo, voy viendo asomarse a los escaparates de las librerías libros, libritos y librotes sobre cómo usar bien el español, sobre la etimología del mismo, sobre ortografía... Bien está, muy bien, solo sea para contrarrestar las mamarrachadas que a diario expelen por esas boquitas brillibrilli los llamados "famosos", "celebrities" o como les dé por llamarse.

Hay mucha filfa, repetición y pijada al escribir sobre la lengua (en general), sus buenos, regulares, dudosos y malos usos, pero entre lo fiable cuéntense, repito, con la "Guía panhispánica de lenguaje claro y accesible", editado por la RAE y la Asociación de Academias de la Lengua española. El ponente, un asturiano: Salvador Gutiérrez Ordóñez. Si ustedes, lectores, me acompañan comentaré dicho libro, alguno de sus apartados sabidos, chocantes, raros también y asimismo curiosos.

Desarrollo.

1.- Definamos ya desde el título, "Guía panhispánica de lenguaje claro y accesible": El lenguaje claro ha de ser transparente, limpio fácil de comprender. Accesible es aquí lo mismo que comprensible, es decir, que se pueda comprender. Un servidor no domina la lengua australiana por nombre kaayardild por lo que no puede comprender tal habla.

2.- La obra pretende ser una oda al lenguaje claro en la comunicación. Totalmente de acuerdo... aunque hay párrafos del libro que eso de la claridad no lo ve un servidor claro, que acaso con un poquito más de establecer nivel pelín menos redicho...

3.- Normas para cumplir fielmente lo propuesto: claridad [o sea, inteligible, fácil de comprender], coherencia [es decir, conexión de unas cosas con otras], adecuación [dicho de otro modo, adaptación de lo uno con lo otro], conveniencia [a saber, conformidad entre cosas distintas], cortesía [dicho de otro modo, acto con que se manifiesta la atención, respeto o afecto que tiene alguien a otra persona], eficacia [capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera], eficiencia [capacidad de lograr los resultados deseados con el mínimo posible de recursos], orden [colocación de las palabras en el puesto que le corresponde], verdad [conformidad de lo que se dice con lo que se piensa] y relevancia [importancia].

Pues voy a añadirles algunos tics más, tomados de las páginas del antedicho volumen, y ya tienen ustedes los instrumentos que han menester (¿a que mola hablar así?) para desenvolverse de modo claro y accesible sl hablar. Un esfuercito y veamos:

No por mucho emplear mogollón de términos jurídicos álzase a volar el estilo. Al contrario, se entiende menos lo escrito y no añade más significado. Cito el libro que comento: "La presencia o el abuso de esta terminología en los textos que ha de conocer el ciudadano los hace herméticos, incomprensibles". Evítense en lo posible términos latinos (lato sensu, sua sponte, ab intestato…) y díctese cárcel liviana contra quienes abusen en el lenguaje diario de arcaísmos como debitorio, adverar, comodato, causahabiente, casación... o tradúzcanse, caramba. Es que va uno a un juicio, por ejemplo, y no sabe si lo condenan al paredón o sale libre como el sol cuando amanece.

Seguiremos informando.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents