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¿No pararán?

La legislatura de las primeras veces arroja ahora otra inquietante novedad, la del primer expresidente del Gobierno señalado judicialmente por presuntos delitos graves, entre ellos blanqueo de capitales, relacionados con el uso de su influencia política. La imputación de José Luis Rodríguez Zapatero en el caso del rescate de Plus Ultra no es solo un terremoto político; es también un símbolo de la degradación institucional que se ha ido normalizando a golpe de escándalo, de silencios estratégicos y de relativismo moral.

Lo verdaderamente relevante de este caso no es solo que una aerolínea irrelevante, sin peso estratégico acreditado y con cuentas más que discutibles, recibiera 53 millones de euros públicos en pleno reparto extraordinario de ayudas. Lo decisivo es la sospecha de que detrás de aquella operación pudo existir una red de influencias capaz de convertir el dinero de todos en moneda de intercambio privado. Análisis Relevante –la compañía pagadora que parece ser solo contaba con Plus Ultra como cliente– supuestamente abonó dos millones de euros a Zapatero y a sus hijas por unos ambiguos "informes orales" cuya concreción nadie ha logrado aclarar de forma convincente.

Lejos de ofrecer explicaciones políticas o exigir transparencia, la portavoz del PSOE zanjó el asunto con un tuit tan escueto como perturbador: "No pararán". Todo indica que el manual de resistencia vuelve a activarse por enésima vez. Con ello, se insinúa persecución, lawfare, conspiraciones mediáticas o judiciales. También extrañeza: "No puede ser que Zapatero haya actuado así". Otros invocan la presunción de inocencia, como si la justicia en algún momento la negara. En fin, el problema es que ese recurso empieza a agotarse cuando las sospechas vienen acompañadas de contratos, transferencias y decisiones públicas difíciles de justificar. Esto no va a parar, pues claro que no. Y no debería. En una democracia en condiciones, investigar no es perseguir. Lo intolerable no es que un juez pregunte; inadmisible sería que nadie lo hiciera.

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