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Fernando Monreal

Fernando Monreal

Doctor en Medicina y Cirugía

Cáncer de vejiga versus infección de orina

El gran enigma diagnóstico en las mujeres

El pasado 5 de mayo se celebró el día Mundial del Cáncer de Vejiga, tumor cuatro veces más frecuente en hombres que en mujeres. Se trata de uno de los cánceres más frecuentes (unos 25.000 casos nuevos al año en España), pero a menudo se diagnostica tarde porque sus síntomas se confunden con problemas menores, sobre todo si dichos síntomas se atribuyen equivocadamente a una infección de orina. Además, persiste la percepción errónea de que la urología es una especialidad que solo atiende a hombres, lo que retrasa en algunos casos la derivación de la paciente femenina al urólogo; y, este retraso tiene un impacto directo en el posterior pronóstico.

El síntoma más frecuente del tumor vesical suele ser la hematuria –presencia de sangre en la orina–. Con frecuencia es una presencia de sangre indolora, que aparece un día y desaparece al siguiente. Esto hace que la gente se confíe y no consulte con el médico, pensando que ha sido una infección pasajera.

Ver sangre en la orina, aunque sólo sea una vez y no origine dolor, es motivo más que suficiente para exigir una visita con el médico de Atención Primaria. Será este profesional quien decida si precisa una derivación al urólogo.

Si he dicho anteriormente que es más frecuente en los hombres, en las últimas décadas está aumentando su incidencia entre las mujeres dado el incremento en el hábito tabáquico –el tumor de vejiga está ocasionado en más del 90% de las ocasiones por el tabaco–. Este es un dato que sorprende a muchas personas, pues la gente lo suele asociar con el cáncer de pulmón, sin darse cuenta de que, también tiene su diana en la vía urinaria (vejiga, uréter y riñón). El motivo es que, las toxinas del humo del tabaco pasan a la sangre y se concentran en la orina.

Además de la hematuria, otros síntomas que pueden confundir el tumor de vejiga con la clásica infección de orina son: escozor, ardor o dolor al orinar; aumento de la frecuencia miccional; sensación de urgencia para orinar; infecciones de orina recurrentes. Debemos tener en cuenta que, todo episodio de sangre en la orina –hematuria– obliga a descartar la presencia de un tumor de la vía urinaria.

¿Y cómo se llega al diagnóstico exacto de estos síntomas? Es lo que ya, lógicamente me está preguntando usted. Pues, inicialmente se debe de realizar un cultivo de orina para descartar una infección. Digo cultivo de orina y no la tira reactiva, que no lleva más que a confusiones y tratamientos antibióticos innecesarios. La presencia de leucocitos y hematíes en la tira reactiva no sólo es producida por una infección urinaria, sino que, también se debe a la presencia de piedras –litiasis– en la vejiga, inflamación de la vejiga –cistitis– por espasmos repetidos, o por un tumor.

Ante la presencia de sangre en la orina, de síntomas miccionales irritativos con ausencia de infección (no se ha podido demostrar la presencia de bacterias en el cultivo de orina), o presencia de repetidas infecciones, se deberá de solicitar una ecografía urológica, en la que se estudiará los riñones y la vejiga. Esta prueba diagnóstica es fundamental para descartar un cáncer vesical. Si hay dudas, se deberá plantear la realización de una cistoscopia flexible, en la que, a través de una especie de sonda que incorpora una óptica y un sistema de iluminación, se podrá observar perfectamente el interior de la vejiga e, incluso facilitar la toma de pequeñas biopsias.

La prevención comienza por el conocimiento y por la concienciación de que, ante estos síntomas se debe consultar con un médico. Y, actualmente sabemos que, dejar de fumar reduce drásticamente el riesgo de padecer un tumor de vejiga con el paso de los años. También, es fundamental una buena hidratación (beber líquidos) para limpiar la vejiga de residuos tóxicos. ¿Ha quedado claro, amable lector? n

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