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Opinión | En corto y por derecho

Duro no vende a cuatro pesetas... ni a cinco millones

Los industriosos intentos de Indra para instalar una fábrica de blindados en un recinto de 80.000 metros cuadrados en Barros (Langreo) están siendo un hueso duro de roer, y nunca mejor dicho. Porque la dueña del espacio, Duro Felguera, está actuando como quien posee un codiciado objeto del deseo ajeno y, sabedora del interés de la empresa de defensa por sus terrenos, exige a cambio un precio "justo y razonable". Esto, per se, no es anómalo ni extraordinario. Obedece a la ley de la oferta y la demanda.

Pero lo que demanda la embarrada negociación de Barros es una solución. Para Duro, el taller no es un activo cualquiera, ya que lo tiene pignorado (esto es, utilizado como aval) en distintos pleitos con Hacienda. Es decir, la centenaria compañía considera que una venta inferior a una cantidad "justa y razonable" supondría quedarse desprotegida frente al Fisco. Y no está Duro precisamente blindada frente a vendavales financieros.

No ve la empresa de ingeniería (no fiscal) "justos y razonables" los 5 millones de euros que ha ofrecido Indra por Barros. Quiere más. Ha llegado a pedir entre 16 y 20 millones. Al menos el triple.

Olvida Duro el triple salto mortal que en 2021 hicieron todos los contribuyentes españoles cuando el Estado le inyectó 120 millones de euros para evitar su quiebra. Y los 6 millones que los contribuyentes asturianos en particular añadieron a la suma. La compañía, además, no prevé devolver estos últimos, y tampoco el Gobierno del Principado se ha esmerado particularmente por reclamarlos. Es más, los da por perdidos argumentando cuestiones técnicas. "Salvar al soldado Duro" puede llamarse la (demasiado larga) película bélica sufragada desde hace años con presupuestos de superproducción hispano-mexicana (deficitaria en taquilla).

Duro, no obstante, aún está a tiempo de jugar un heroico papel protagonista. Tiene la llave para que en Langreo, tierra en la que nació hace casi dos siglos y desde donde ejerció un papel fundamental en la historia económica de la Asturias del siglo XX, surja una ocasión de revitalización industrial con empleo de calidad. Dados todos los esfuerzos que la región ha hecho en la última década para mantenerla a flote, la empresa no debería dejar que se hunda una oportunidad así. Eso sí que sería "justo y razonable". n

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