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Opinión | La bolsa y la vida

Manuel Delgado, normas migratorias de la UE y el derviche giróvago

Derviches giróvagos.

Derviches giróvagos. / EP

"Al final de mi última clase en la universidad, hicimos lo único que podíamos hacer para resumir el contenido del curso, que fue ponernos a bailar como derviches giróvagos". Manuel Delgado (Barcelona, 1956), profesor de antropología de referencia, definió con un tuit el estado loco del mundo y la expresión del final de su períplo de magisterio universitario. Y con ese tuit publicado esta semana me hizo sonreir y recordarle afáblemente.

Solo crucé mi existencia con la suya con objeto de una entrevista que quedó en el limbo de lo íntimo. Corría el 2007 e iba a llegar a las librerías uno de sus libros. Se trataba de 'La ciudad mentirosa. Fraude y miseria del modelo Barcelona'. Delgado siempre ha sido rey de la disrupción y de la provocación: "Barcelona se ha convertido en pijolandia". La evolución posterior no contradijo sus palabras; la Barcelona de hoy no es realmente para todos lo públicos. La relectura de las respuestas de aquella conversación, mucho mejores que las preguntas, me agradan por lo actuales que siguen siendo: A la pregunta de si inquietaban los inmigrantes en la ciudad, Delgado respondió: "Lo que me parece inquietante es que la llegada de inmigrantes se considere un problema. El aspecto físico o la apariencia física pueden hacer pasar como conflicto cultural uno que es de clase. Es una de las astucias de los nuevos negocios para la exclusión social: Hacernos creer que son conflictos culturales lo que son conflictos sociales".

El concepto de giróvago

Lo del derviche giróvago a lo que alude Delgado viene de los místicos musulmanes sufíes de la orden Mevleví (conocidos como derviches giradores o giróvagos). Practican una ceremonia de meditación (Sama) basada en una danza de giros constantes sobre sí mismos para alcanzar el éxtasis religioso y la unión con lo divino. Pero el concepto es sinónimo de vagabundo, nómada o errante. En el ámbito cultural y periodístico, el término se ha empleado metafóricamente para referirse a reporteros, corresponsales trotamundos o viajeros incansables. Vamos, que desde que el ser humano existe lo que ha sido es vagabundo por naturaleza y visitante de terruños ajenos.

Y a la pregunta de si la llegada de extranjeros en periodo de Erasmus o en patera suponía problemas de convivencia o de lengua, la respuesta de Delgado también fue para tomar nota: "La diferencia lingüística no es el problema, sino la manera de justificar la ocultación de la verdad. No hace falta que vengan inmigrantes para que existan conflictos. Todos tenemos problemas de convivencia con gente que no piensa como nosotros. Ese lenguaje ha permitido expulsar del discurso habitual la denuncia de las desigualdades".

La nueva normativa migratoria de Europa

La relectura de las palabras del Delgado del 2007 coincide en el tiempo con la aprobación por parte de Europa de una nueva normativa migratoria que reproduce aquí el ICE estadounidense. Resulta que esta semana los negociadores del Parlamento Europeo y del Consejo (gobiernos) han logrado un acuerdo sobre la política de retornos que endurecerá las condiciones de quienes ven rechazada una petición de asilo en la Unión Europea y que consolida la posibilidad de que los estados miembros externalicen los centros de deportación a territorios extracomunitarios -siguiendo el modelo que Italia pactó con Albania-.

La nueva norma establece la obligación para los demandantes de asilo de aceptar cooperar con las autoridades para agilizar su expulsión en caso de que se les deniegue el asilo y prevé, además, plazos de detención para los repatriados de hasta 24 meses si no cooperan o las autoridades ven riesgo de fuga. Estos plazos se podrán aplicar incluso a menores no acompañados y a familias con niños pequeños, ya que aunque se apunta que debe ser una medida de "último recurso" y aplicada por el periodo más corto posible teniendo en cuenta el interés superior del menor, la legislación no establece límites por debajo de los 24 meses generales.

Trabajadores extranjeros

La norma europea coincide con la publicación de los últimos datos de afiliación de la Seguridad Social según Funcas. Aumentó en 231.975 en mayo, cifra que, en términos desestacionalizados por Funcas, equivale a un incremento mensual de 60.000. Dicha aceleración procede de los afiliados extranjeros, que en mayo aumentaron en 43.000, o casi el 72% del incremento total. El crecimiento mensual de los afiliados extranjeros se ha acelerado de forma notable en los últimos tres meses, en comparación con el ritmo de crecimiento de los dos años anteriores. "Esto podría estar relacionado con la reciente regularización de inmigrantes, que podrían haber estado trabajando previamente de forma irregular. De hecho, esta aceleración no se observa entre los trabajadores nacionales, cuyo crecimiento ha presentado en los últimos meses una tendencia a la desaceleración", explican desde el área de Coyuntura de Funcas.

Entre sabios y giróvagos

Esta vieja Europa empieza a animar a todo el mundo a ser derviches giróvagos, como dibuja Delgado en el 2026, entrar en trance, no reconocernos en el presente y hasta marearnos con la marea deleznable que llega y que nos toca vivir tras el súbito cambio de una Europa que va contra sus principios. Entre sabios y girovagos se expresa hoy el desasosiego que supone este cambio de mundo que se asoma.

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