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Portugal, aún más cerca en estos días

Cada 10 de junio, nuestro país vecino y hermano celebra su Fiesta Nacional y rinde tributo a Camões

Cada 10 de junio Portugal celebra su fiesta nacional, y a la vez homenajea a Camões y a las comunidades portuguesas del mundo. Una gran ocasión para sentir más cerca al país vecino, casi hermano. Por elegir una de las muchas referencias geográficas que pueden ser representativas de Portugal como nación, se puede traer a estas líneas la ciudad de Guimarães, con más de cien mil habitantes, en la región de Minho. Es una población recoleta, atractiva, acogedora y rica en monumentos, que está declarada por la UNESCO Patrimonio Mundial, pues, además de sus motivos arquitectónicos, urbanísticos y culturales, es la "cidade-berço da nação e da lingua portuguesa", (ciudad-cuna de la nación y la lengua portuguesa), razón que engrandece aun más sus calles, caserío y habitantes.

Es también sede de facultades y escuelas superiores de la Universidade do Minho, que tiene su sede principal y rectorado, en la vecina ciudad de Braga, con que está muy bien comunicada a unos veinte kilómetros de Guimaraes. Se sitúa sobre una colina en la que se alza la iglesia románica de São Miguel, lugar donde fue bautizado el primer rey portugués, Afonso Henriques, y el Paço dos Duques de Bragança, palacio-fortaleza de estilo francés construido en el s. XV y que es un obligado y atractivo lugar para visitar con calma, en el que muebles, tapices, pinturas, armas y artesonados muestran la riqueza artística y artesanal de la finura de vida de varios siglos. En el centro, en torno a la popular y bonita plaza do Toural, además de callejear por sus empedradas rúas con numerosos detalles de arquitectura popular, se puede admirar la colegiata gótica de Nossa Senhora da Oliveira; los Paços do Concelho, que es el palacio del ayuntamiento, de estilos gótico y manuelino. Y el museo Alberto Sampaio, un palacio del s. XVIII que alberga colecciones de orfebrería, pinturas, esculturas de la época antigua y siglos XVI, XVII y XVIII; la obra principal de este museo quizá sea un retablo tríptico de plata dorada que llevaba el rey Juan I de Castilla y pasó a formar parte del botín de la batalla de Aljubarrota. Este palacio se une al claustro románico muy bonito situado junto a la iglesia de Santa María da Oliveira.

La plaza do Toural es el nudo de la vida ciudadana, un ámbito rectangular acogedor y bonito de edificios homogéneos de mampostería de granito, con viviendas de tres alturas y bajos comerciales; en una de sus calles de salida queda un paño de la muralla medieval en el que se lee un gran rótulo con la frase "Aquí nasceu Portugal" ("Aquí nació Portugal"). Muy vistoso es el Jardim do Largo da Republica do Brasil, también en el centro urbano, cuyo fondo lo cierra la iglesia de Nossa Senhora da Asunção, en la falda de la colina, desde donde parte el funicular que sube a Penha, la cima donde se sitúa otro santuario – construido en 1930 - de la Virgen con esa misma advocación, que es además un área recreativa, con espacios para comer al aire libre en un arbolado con miradores que se abren a un amplio panorama con la ciudad a sus pies.

En fin, un lugar rico en arte, historia, con detalles de vida, cultura y rasgos geográficos que nos son cercanos y familiares, y aunque su fonética nos separe un poco, su cocina siempre nos enriquece para volver a juntarnos.

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