Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

Una dimisión que ya se ha producido

Mientras la temperatura política sigue subiendo y se discute acaloradamente sobre la situación en un debate repetitivo y circular, la España fuera del Congreso, que también existe, se asfixia de calor sin falta de echar mano a las metáforas, sin que los actores políticos parezcan asumir la gravedad del estado de cosas provocado por un cambio climático con síntomas de haberse acelerado. El problema no es solo que de nuevo se haya roto el techo de temperaturas máximas y mínimas desde que hay registros, sino que esa rotura no parece encontrar su límite, con las cifras ya más de 7 grados por encima de la media histórica. Mientras toda Europa sufre la avalancha de olas de calor, la clase política del continente, cada vez más influida por una extrema derecha negacionista, dimite de extremar las medidas contra el cambio climático, o al menos sus efectos. En lugar de ello las relaja.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents