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Asturias sale del armario

Con motivo del día de los derechos LGTBI, que se celebra el próximo domingo, representantes de los dos principales sindicatos en Asturias publican su opinión sobre la ley autonómica dedicada a estos colectivos, que se encuentra en plena tramitación. Diferentes puntos de la región acogerán durante el fin de semana actos en favor de la promulgación de la norma. El más relevante será una manifestación que recorrerá hoy las calles de Gijón, a partir de las 17.30, con salida en el paseo de Begoña, a la que acudirán numerosas organizaciones sociales.

Si hay una disciplina arriesgada en esta era frenética, esa es la prospectiva. No es sencillo imaginar, hoy, los escenarios por donde se desarrollarán los empleos, las tendencias digitales o los gustos sociales. Una de las referencias a la hora de pensar futuros con cierto criterio es el físico teórico Michio Kaku. Dice Kaku, por ejemplo, que tendemos a sobreestimar a las máquinas actuales (entre otras cosas por la influencia de Hollywood), cuando -de momento- nuestros robots tienen la inteligencia de un insecto y los algoritmos modernos todavía no comprenden el entorno físico de manera consciente. Para muchos físicos y físicas, el verdadero desafío ético y técnico llegará cuando esos robots alcancen la autoconciencia, algo que no está previsto hasta finales de este siglo. Mientras tanto, podemos seguir confiando en la Thermomix.

Solemos imaginar futuros a través de la tecnología; robots corriendo por los bosques sin estrellarse contra los árboles, la Inteligencia Artificial ayudando a resolver experimentos complejos o la fusión definitiva de física e informática. Es menos habitual, sin embargo, y mucho más incómodo, pensar porvenires en el ámbito de la cultura o de la moral. ¿Será "La Morocha" una canción de culto, admirada por futuras críticas musicales porque ya no se hace música como la de antes? ¿Qué chistes de los que nos reímos hoy nos avergonzarán en unas décadas? O... ¿cómo explicaremos que Asturias estuviera tanto tiempo sin una ley LGTBI?

Sólo Castilla y León va a llegar más tarde a garantizar la igualdad real y efectiva de las personas LGTBI y adaptar a su territorio derechos ya reconocidos por el Estado. Más de una década de trabajo político y social ha tenido que ser necesario para que esta ley salga adelante. La acumulación silenciosa de innumerables detalles, voluntades entregadas y tenacidad cotidiana. Ha sido esa perseverancia menuda, sacrificios y compromisos callados, los que han alumbrado esta norma. Hay una larga historia detrás de esta ley, una historia que no cabe en un solo párrafo.

Para que esta ley salga adelante, miles de homosexuales tuvieron que portar triángulos rosas en los campos de concentración. Para que esta ley salga adelante, aparecieron cientos de maricones, bujarras, trans y boyeras con el suficiente cuajo como para hacer suyos esos términos y arrebatárselos a la calaña. Tuvieron que leer que el VIH era un castigo divino por sus pecados; que tenían una enfermedad, un trauma o atravesaban una mala racha. Para que esta ley salga adelante, muchas madres (suelen ser madres) han llamado llorando a especialistas y profesorado porque quieren mucho a sus hijos e hijas, y necesitan entender lo que les está pasando. Padres fueron al chigre a explicar lo normal que ye lo del guaje, abuelos y abuelas comprobaron, impotentes, cómo les sos nietes llegaben llorando del colegio.

Para que esta ley salga adelante, la política decidió que cuando se estudie a Virginia Woolf o a Alan Turing en las escuelas, se diga también que fueron víctimas de delitos de odio por su orientación sexual. Para que esta ley salga adelante alguien tuvo que rebelarse y entender que no tenía por qué preocuparse por parecer gay en una entrevista de trabajo. Otro alguien tuvo que dar un paso el frente para explicar que, cuando una broma se repite cada semana en la oficina y sigue sin hacer gracia, ya no es broma sino discriminación. Para que esta ley salga adelante, XEGA tuvo que darse cuenta, ya a finales de los noventa, de que el sistema dejaba fuera a las parejas del mismo sexo. Que sin papeles no tienes derechos y que por eso era necesaria una ley del matrimonio homosexual. Para que esta ley salga adelante, en suma, un inmenso dolor y sufrimiento ha inundado vidas enteras, ha expulsado de Asturias a miles de personas que buscaron empezar de cero al abrigo del anonimato que dan las ciudades más grandes y ha aplastado el amor propio de todas esas almas que crecieron creyéndose rotas, torcidas, equivocadas.

Lo mejor que tiene el futuro es que todavía puede ser como nos dé la gana. Lo más estimulante de esta ley es que es sólo el principio.

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