Opinión
Conrad
La vida de Joseph Conrad debió dar para tantos episodios novelescos en el mar, al menos, como novelas iría él publicando de ambiente marinero. Polaco de origen, quedó huérfano de padre y madre con menos de doce años. Allá por la segunda mitad del siglo XIX, aquella pérdida le condicionó una vida muy dura. Para ganársela, se embarcó joven, dedicándose a las faenas marineras durante dos largas décadas en las que navegó en diferentes buques y por distintos océanos, atesorando extraordinarias experiencias que nutrirían sus libros.
Escritos con una mezcla, hay que decirlo, de realismo y "ensoñación". La mayoría de los relatos de Conrad parecen estar suspendidos en un tiempo sin medida cronológica concreta. Podría ser, de hecho, el subjetivo reloj de la cubierta de cualquiera de esos barcos el que rige las idas y venidas de la acción, de la tripulación, del viento, de las nubes, de las olas, bien en calma, ora amenazantes para la seguridad del pasaje... Tales características literarias y narrativas, comunes a Lord Jim, a Billy Budd o a Tahití, se repiten en "El cómplice secreto", un relato largo o novelita corta que acaba de reeditar Ediciones Invisibles, con traducción de Carlos Mayor, y que se lee, o se debe leer, con la misma devoción que los textos mayúsculos de Conrad: con esa mezcla que comentaba al principio entre realismo y "ensoñación". Realismo porque la historia de un náufrago que aborda a nado –empapado, aterido, desesperado– otra nave porque en la que procede ha matado a un hombre difícilmente podría brotar sino de una vivencia personal. "Ensoñados" son también los cuentos de Conrad porque de repente, sin más, en un punto y aparte se apodera de ellos un aire alucinado, el de una densa, intensa irrealidad de la que el lector, dudando de su verdad, no podrá desprenderse del todo, aceptando el juego del autor para continuar avanzando entre las ambigüedades de un lenguaje que parece imitar a las nieblas nocturnas del puerto oriental donde transcurren las peripecias de El cómplice secreto.
Trama, asimismo, en la que Conrad jugará con el concepto de "identidad", proponiendo un complejo desdoblamiento, próximo al tema del doble, entre el capitán y el náufrago...
Fascinante.
Suscríbete para seguir leyendo
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir la máquina de coser de mano que garantiza los mejores resultados: compacta, ligera, portátil, potente e ideal para reparaciones rápidas
- El refugio de verano de Amancio Ortega está en un pequeño pueblo rodeado de calas preciosas, conocido como el Caribe gallego
- La justicia elimina la multa de la ITV: un juez pone punto y final a la clásica sanción de 200 euros impuesta por la DGT
- El mejor refugio para combatir las olas de calor está en Asturias: una piscina de agua 'muy fresca', ubicada en un parque natural y rodeada de verde y grandes montañas
- Un futbolitsas francés que apoya a 'La Roja': 'Me gustaría que ganase España; me reconozco más en su forma de jugar
- La Audiencia de Gijón respalda el desahucio de un hijo de 24 años por la mala convivencia con los padres
- Tres heridos, uno de ellos grave, al ser arrollados por su propio coche en Pajares
- Los motivos de la marcha de los curas de Navia y Tapia, que dejan sus parroquias tras treinta y siete años, respectivamente
