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Opinión

Un conjuro sin mucha utilidad

El odio solo lo es de veras si tiene permanencia y plenitud. Un odio temporal o incompleto, no es odio. Por ejemplo, deploro a Trump hasta asquearme, pero alguna vez me divierten sus malignos juegos. Con Putin es distinto, lo detesto a tiempo completo, pero puedo entender sus razones. Haciendo arqueo, puro odio solo lo tengo a los plásticos y plastificados, hijos del diablo y el petróleo. Una vez al día mi pequeña e inútil venganza es compactarlos al límite, para reducir al menos el volumen que ocupan. Tomo un brik de leche vacío, abro bien su embocadura y le voy embutiendo, previo aplastado o plegado de cada elemento, vasos y botellitas de yogures y líquidos, bandejas de alimentos, bolsas, tubos de crema, tapones varios, etcétera, hasta hacerlo una barra maciza. Concluido el rito, camino del contenedor lo enarbolo como si fuera un cetro, imaginándome todavía rey de la creación.

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