Opinión
Gaza 2026: la catástrofe humanitaria persiste
Las consecuencias del los ataques israelíes en la Franja
Pedro Arcos es investigador del Oxford Public Health Research Group
En abril de 2024, el ministro de Finanzas de Israel Bezalel Smotrich durante un acto público prometió que en Gaza "no hay medidas a medias... aniquilación total". Lo dijo seguido de las palabras del versículo 25:19 del Deuteronomio: "Borrarás la memoria de Amalek de debajo del cielo –no hay lugar para ellos [los palestinos] bajo el cielo" (Diario "Haaretz", 30 abril 2024)
Apenas un año después, en febrero de 2025, durante una conferencia de prensa conjunta con Benjamin Netanyahu, Donald Trump planteó su visión de tomar el control de Gaza, reubicar a la población palestina y reconstruirla como un lujoso destino turístico. Dijo literalmente "no quiero ser gracioso. No quiero hacerme el listo, pero la Riviera del Medio Oriente. Esto podría ser algo que podría ser tan... magnífico". Se refería naturalmente, no a la nueva situación de los Palestinos, sino a la oportunidad de negocio que surgiría tras la demolición. Son dos magníficos ejemplos del nepotismo de los dirigentes de dos países supuestamente (sic) civilizados y democráticos.
Apenas otro año después, este pasado 22 de julio de 2026, Oxfam International ha presentado el informe "Building Gaza Anew: Recovery Needs and Priorities, Palestinian Vision and Ownership". Este demoledor documento es una de las evaluaciones más recientes y completas sobre la actual situación en Gaza tras el impacto de más de dos años y medio de ataques masivos de Israel desde octubre de 2023.
El informe estima que la reconstrucción de Gaza requerirá 71.400 millones de dólares en los próximos diez años, una cifra que multiplica por siete el costo combinado de todas las reconstrucciones tras las ofensivas israelíes mayores de las dos décadas anteriores (2008-09, 2014 y 2021). Según análisis de Oxfam basados en evaluaciones del Banco Mundial, la UE y la ONU, los daños y pérdidas económicas ascienden a 57.900 millones de dólares. Más de la mitad del daño físico corresponde a viviendas (18.000 millones).
Desde octubre de 2023, más de 73.000 palestinos han sido asesinados y 173.000 heridos, según datos de OCHA citados en el informe. Cerca de 1,9 millones de personas (el 90% de la población) han sido desplazadas forzosamente, muchas de ellas en múltiples ocasiones. La infraestructura civil ha sido devastada: miles de hogares, escuelas, todas las universidades, hospitales y mezquitas han sido destruidos o gravemente dañados. Solo 17 de 36 hospitales funcionan parcialmente, con graves carencias de combustible, suministros médicos y agua potable.
Los israelíes se han empleado a fondo. La agricultura y el medio ambiente también han sufrido un golpe irreversible. Huertos, invernaderos y tierras cultivables han sido arrasados, contaminados con metales pesados y residuos explosivos. El acuífero costero se está colapsando y las aguas residuales sin tratar fluyen al mar, provocando el retorno de enfermedades erradicadas como la polio.
El impacto en la sociedad es aún más profundo. Casi 58.600 hogares están encabezados por mujeres, con un desempleo femenino del 92%. Las mujeres dedican entre 8 y 16 horas diarias a cuidados no remunerados: buscar agua, cocinar con leña o basura y atender heridos. Más de 50.000 personas necesitan rehabilitación a largo plazo. Un 83% de las personas con discapacidad abandonaron sus dispositivos de asistencia. El tejido social –escuelas, bibliotecas, archivos históricos, redes comunitarias– ha sido borrado, lo que Oxfam describe como "la erradicación de un mundo social y económico construido durante generaciones". Realmente el ministro de Finanzas de Israel Bezalel Smotrich ha cumplido su promesa de "aniquilación total".
Las autoridades israelíes han obstaculizado activamente la respuesta humanitaria. Restricciones en cruces, inspecciones burocráticas interminables, cierres como el de Rafah y ataques directos a convoyes y trabajadores humanitarios han hecho imposible una respuesta adecuada. Para agosto de 2024, 289 trabajadores humanitarios habían sido asesinados, convirtiendo a Gaza en el lugar más peligroso del mundo para ellos.
A pesar de un supuesto alto el fuego en algún momento, el acceso humanitario sigue restringido. La población enfrenta hambre severa, falta de agua segura y brotes de enfermedades. Si antes de la guerra, el 80% de los gazatíes ya dependía de asistencia humanitaria debido al bloqueo impuesto desde 2007, ahora son prácticamente el 100%.
El núcleo del informe Building Gaza Anew es claro: la reconstrucción no puede ser un ejercicio de caridad ni un modelo impuesto desde el exterior con fines comerciales. Debe ser dirigida por palestinos, con una visión nacional unificada que conecte Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, y rechazando cualquier tutela internacional o fragmentación territorial. Oxfam advierte que sin desmantelar el bloqueo, garantizar la rendición de cuentas y avanzar hacia el fin de la ocupación, cualquier reconstrucción fracasará, como ocurrió en ciclos anteriores.
Estamos ante una catástrofe humanitaria sin parangón en la historia reciente que exige un cambio paradigmático. La reconstrucción de Gaza no es solo física: es la oportunidad –o el fracaso– de restaurar la dignidad, los derechos y un futuro viable para millones de personas. Con un costo estimado en 71.400 millones de dólares y un retroceso de 77 años en el desarrollo humano de los Gazaties, el mundo está ante una prueba moral y política.
Mientras los líderes internacionales discuten en foros como la Asamblea General de la ONU, el mensaje de las organizaciones palestinas es inequívoco: "Nada sobre nosotros sin nosotros". La paz y la reconstrucción duraderas solo serán posibles con liderazgo palestino, con el fin de la impunidad y un horizonte político que ponga fin a la ocupación. De lo contrario, Gaza seguirá siendo un ciclo interminable de destrucción y reconstrucción fallida.
Es posible que Bezalel Smotrich ya conociera la frase de Lord Acton ("El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente"), pero yo creo sinceramente que Donald Trump (dada su limitada educación) no la conoce. De lo que también estoy seguro es de que no leerán el informe de Oxfam ya que no es un documento sobre como triunfar rápido y a costa de lo que sea.
Suscríbete para seguir leyendo
- La Guardia Civil extrema la vigilancia en carretera tras la la bajada de velocidad obligatoria a 80 kilómetros por hora: multas de hasta 200 euros
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir el potente cepillo alisador más barato del mercado: con revestimiento de cerámica
- Rocambolesca trifulca en Gijón: un perro orina un puesto de ropa del Muro y tiene que intervenir la Policía para calmar al tendero
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir el potente altavoz inalámbrico más barato del mercado: de estética retro y perfecto para llevar a cualquier parte
- Apuñala por la espalda a su pareja en plena calle en Gijón
- Un futbolista, trasladado al HUCA tras el Oviedo-Granada: “Tenía mareos y no veía bien”
- Multado con 700 euros un conductor que viajaba a la velocidad adecuada pero se cruzó con la nueva campaña de vigilancia julio: la Guardia Civil extrema la vigilancia
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir la jarra que filtra el agua más barata del mercado: disponible por menos de 7 euros
