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Irrealidad de Sánchez

El parte meteorológico de Pedro Sánchez antes del paréntesis estival es que el cielo está despejado, la economía navega viento en popa, el Gobierno conserva el pulso y las tormentas que se adivinan en el horizonte son, en realidad, espejismos fabricados por la oposición. No creo que nadie esperase otra cosa. El problema de construir este relato es que la normalidad necesita audiencia dispuesta a creerlo. Y no todos los españoles comparten esa visión optimista. Hay quienes perciben una prosperidad que apenas alcanza a sus bolsillos, quienes siguen viendo cómo el precio de la vivienda, la presión fiscal o el coste de la vida convierten las estadísticas en un consuelo bastante abstracto. Por mucho que las cifras agregadas puedan ser excelentes, la experiencia cotidiana no siempre les hace justicia.

Ese espacio de irrealidad sanchista se agranda cuando el Presidente reivindica la supuesta contundencia de su Gobierno frente a la corrupción, en contraste con el Partido Popular. La comparación puede servir como arma parlamentaria, pero difícilmente despeja las dudas que pesan sobre una opinión pública fatigada por una sucesión interminable de investigaciones y escándalos que afectan a personas del entorno del poder. No recuerdo nada parecido en la reciente historia. Los ciudadanos suelen distinguir mal entre responsabilidades penales y responsabilidades políticas, pero entienden muy bien cuándo un dirigente parece más preocupado por el relato que por las explicaciones.

Ante las preguntas de los periodistas, Sánchez volvió sobre las causas judiciales que afectan a su esposa y a su hermano, insistiendo en que responden a una persecución política. Convertir cada procedimiento en la confirmación de una conspiración tampoco es que contribuya a reforzar la confianza en las instituciones. Gobernar exige convencer; no basta con repetir que todo va bien cuando una parte creciente del país sospecha precisamente lo contrario. Esta vez eché en falta que dijera: "Son las cinco de la tarde y aún no me ido de vacaciones".

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