Opinión
Salas, ojo al dato
La cantidad de agua para refrigeración que necesitan los grandes centros de almacenamiento como el previsto en el concejo salense
Los casi 4.800 habitantes de Salas están de «enhorabuena». Un opulento fondo de inversión estadounidense planea implantar un colosal centro de datos de inteligencia artificial en los 100.000 metros cuadrados del polígono de Nonaya. Se anuncia la panacea tecnológica como un revulsivo para el empleo que complementará a las vacas y a la mozzarella. Sin embargo, detrás del secretismo y el clima de «máxima discreción», se oculta una paradoja insostenible.
Habitamos una época maravillosa donde la IA promete resolver la existencia desde un teclado mientras, paradójicamente, nos deja sin agua en el grifo. Nos venden la «nube» como un concepto etéreo y purificador, pero la realidad es que se trata de una esponja insaciable instalada en la tierra. Mientras nos inundan con memorias de sostenibilidad repletas de «humo verde», los titanes del silicio padecen una conveniente «amnesia hidráulica»: presumen de circuitos de refrigeración eficientes en sus instalaciones, pero "olvidan" el torrente desorbitado de litros de agua que devoran las centrales eléctricas para alimentarlos.
Tanta soberbia algorítmica para terminar descubriendo que la única inteligencia verdaderamente líquida es la que nos va a faltar en los ríos. Salas, un concejo con un perfil agrícola envidiable, corre el riesgo de cambiar el agua que da vida a sus campos y queserías por créditos de agua virtual y promesas evaporadas. En el juego de manos de la modernidad, la sed de la IA no se apaga con algoritmos, y los millones de dólares invertidos en la nube terminarán secando la tierra que pisamos.
Suscríbete para seguir leyendo
- Conmoción en Oviedo: una mujer, herida muy grave al ser atropellada por un tren tras acercarse demasiado a las vías
- La multas de 1.000 euros que van a recibir en el buzón miles de conductores tras lo ocurrido en 2025: sanciones firmes con pérdida de puntos
- La Guardia Civil extrema la vigilancia en carretera tras la la bajada de velocidad obligatoria a 80 kilómetros por hora: multas de hasta 200 euros
- El bar asturiano ubicado a más de 1.130 metros de altitud, con vistas a los lagos de Covadonga, que recomienda la mujer de Santiago Abascal: 'Vais a salir redondos
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir el potente cepillo alisador más barato del mercado: con revestimiento de cerámica
- Mari Luz Álvarez, vecina de Tacones: 'El pueblo ya no es tan tranquilo como antes pero aun así no lo cambio por la ciudad
- Multado con 700 euros un conductor que viajaba a la velocidad adecuada pero se cruzó con la nueva campaña de vigilancia julio: la Guardia Civil extrema la vigilancia
- Rocambolesca trifulca en Gijón: un perro orina un puesto de ropa del Muro y tiene que intervenir la Policía para calmar al tendero
