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Consideraciones sobre lo ocurrido en Ceuta

Sobre la gestión de la avalancha que colapsó la frontera entre la ciudad española y Marruecos

A raíz de lo sucedido recientemente en Ceuta y, sobre todo, después de haber escuchado y leído todo tipo de declaraciones y valoraciones, he llegado a las siguientes conclusiones urgentes con las que intento aportar un poco de sentido común a la interpretación de esta insólita avalancha, que no es la primera en la ciudad, aunque sí por el número de partícipes:

1) ¿Tienen culpa en este hecho las mafias que trafican con inmigrantes ilegales? Entiendo que no, y que cualquier argumento en ese sentido es insostenible, ya que olvida qué es lo que persiguen esas mafias: ganar dinero, cobrando cantidades exorbitantes a los que se juegan la vida tratando de llegar a territorio español o de cualquier país de la Unión Europea. Los sesenta mil jóvenes y adolescentes que invadieron Ceuta por el mar no han pagado pasaje alguno a los traficantes, y los flotadores que muchos utilizaron no son caros y se compran en cualquier tienda. Y si no hay nada que ganar, los mafiosos no pierden el tiempo.

2) ¿Se utilizó esta invasión para centrar la atención en un solo punto geográfico para facilitar otra actividad ilegal en alguna zona del sur de España? Es algo que no dejo de preguntarme: si toda la atención se focalizó en el problema de Ceuta, no sería descartable que, por ejemplo, una importante descarga de droga en la costa sur atlántica de España resultara facilitada por estar toda la atención política, policial y mediática fijada en lo que sucedía en la ciudad autónoma.

3) ¿Es asumible el agradecimiento oficial al reino de Marruecos por su colaboración? Salvo que se disponga de información fiable y suficiente que descarte la responsabilidad en esta invasión, por acción u omisión, de las autoridades marroquíes, lo normal es pensar que esa responsabilidad puede existir. Lo que circula por las redes sociales es, seguramente, objeto de análisis por los servicios de inteligencia, y los de Marruecos han demostrado ampliamente que no están formados por aburridos burócratas. En consecuencia, lo que iba a suceder tenía que saberse en Marruecos y, pese a ello, no hay constancia de que se haya impedido la invasión, protagonizada no por subsaharianos procedentes de otros países, sino por ciudadanos marroquíes. Supongo que el agradecimiento oficial responde a motivos que nada tienen que ver con lo sucedido en Ceuta.

4) ¿Sabían los adolescentes y jóvenes marroquíes que la invasión no podía tener como resultado adquirir el derecho a quedar indefinidamente en España? Desconozco los mensajes que se difundieron en Marruecos para que se produjera este hecho, ni quien fue (si es que lo hubo) el Flautista de Hamelin que arrastró a los chicos desde sus casas hasta la costa de Ceuta, pero del mismo modo que las dificultades para asimilar grupos pequeños de inmigrantes se acaban superando, cuando la cifra asciende a sesenta mil en un breve periodo de tiempo lo normal es que la solución favorable no tenga lugar. No creo que todos los que han emprendido ese viaje a nado sean ingenuos o débiles mentales. Quizás inmaduros sí –eso no es descartable–, pero que todos creyeran que entraban en Ceuta y ya tenían asegurado su futuro con ayudas a la acogida no lo puedo aceptar. Tiene que haber algo más.

5) ¿Ha generado el Tribunal Supremo un "efecto llamada" al interpretar la Ley de Extranjería? Cuando surgen problemas como el presente, una de las alternativas para tratar de diluir las responsabilidades propias consiste en intentar desviarlas o, al menos, repartirlas. El ejemplo de lo sucedido con la ley del "solo sí es sí" está todavía bastante reciente, pues dio lugar a la reducción de condenas y, en consecuencia, a excarcelaciones, de lo que ya se había advertido con antelación.

6) ¿Permitirá las "devoluciones en caliente" la anunciada colocación de "boyas" en el espigón de Ceuta? Si se pretende cumplir lo que establece la disposición adicional décima de la Ley de Extranjería en la interpretación de la sentencia del Tribunal Supremo, tengo muy serias dudas de que sea eficaz. Dicha disposición establece que se puede producir el rechazo del extranjero (o sea: la "devolución en caliente") "mientras intenta superar los elementos de contención fronterizos para cruzar irregularmente la frontera". ¿A qué tipo de boyas se refiere el Presidente del Gobierno? ¿Qué sucede si desaparece o se rompe esa linea, casualmente o no? ¿Cuánto nos costará disponer de ese sistema de contención mediante boyas? ¿Se colocará pronto o habrá que esperar varios meses? Y, finalmente: ¿no sería más lógico y barato cambiar un par de lineas de esa norma jurídica para facilitar las devoluciones en caliente?

No descarto que el problema radique en que el gobierno no cuente con apoyos suficientes para modificar esa ley que, hipotéticamente, pudiera estar en el origen del conflicto.

O sea que es posible que tengamos boyas. Gastaremos dinero público en ellas, pero no se descarta que la devolución en caliente, cada vez que, pese a las boyas, un inmigrante intente llegar a territorio español a nado, se generen nuevos debates y resoluciones jurídicas. Por tanto, si no se acomete el aconsejable cambio legal, podríamos seguir igual.

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