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david lópez

El eclipse que nos ciega

Pues ya está aquí el 12 de agosto. Después de muchos meses anunciando el gran acontecimiento, llega el día D y la hora H en esta especie de locura colectiva que nos ha entrado con expectativas altas que ya veremos si se cumplen. Pero no podemos olvidarnos de que las aglomeraciones nunca pasan sin dejar rastro, que no se pueden poner puertas al campo pero que tampoco todo el monte es orégano, que no todo vale con la excusa de que es un acontecimiento único.

Me refiero sobre todo a la concienciación de todos para cuidar el territorio que parece que va a ser invadido en pocas horas por hordas de fanáticos de la astronomía, los de verdad y los que luego no pisan un planetario en su vida, a la caza de la mejor foto para su Instagram. Así es la sociedad que nos ha tocado vivir, apasionada con lo efímero y descuidada con lo duradero. Y es verdad que la información sobre el eclipse nos inunda estos días, nos desborda y nos ciega hasta el punto de que habrá quien incluso se sienta frustrado de no poder disfrutar de esos lugares privilegiados que el azar, o los movimientos astrales, ha tenido a bien elegir esta vez la España vaciada y la periférica, más alejada de las masificaciones, ambas protagonistas por un día.

Ahí donde no hay masificación turística esta vez puede recibirla y hay que pensar qué hacer si la situación se acaba yendo de las manos. Lo que preocupa es moverse en el terreno del descontrol, la certeza de que no se puede poner un vigilante en cada monte, la rapidez con la que las redes sociales ponen en el objetivo lugares que no estaban entre los posibles destinos de tanto fan esporádico y la picaresca de hacer negocio con cada imán de visitantes. Hay particulares que han visto la oportunidad de hacer caja y se han lanzado a ello. Pero sobre todo preocupa que es verano, que el riesgo de incendios es elevado y que cualquier imprudencia puede acabar en desastre. Por eso hay que tener los ojos bien abiertos, para ver el eclipse (con gafas homologadas) y para que este 12 de agosto no se recuerde por algo negativo y que lamentar.

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