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La canción del verano de Pedro Sánchez

Mientras la frontera sur hierve en una caldera diplomática que amenaza estallido, el presidente del gobierno prefiere taparse los oídos con auriculares de alta infidelidad para los intereses de su país. Ha cargado la mochila del desentendimiento y se marchado con la música a otra parte, a La Mareta, a escuchar la canción del verano en una playlist del gusto de King Africa (el rey de Marruecos, o sea). Música ideal para esquivar la crisis migratoria mientras giran, vuelta y vuelta, los chorizos y las chistorras en la barbacoa de Georgie Dan.

La doctrina de Estado ya no se escruta en el BOE, sino en una lista de reproducción ideada con esmero para amortiguar el impacto bochornoso de la realidad de un país que se vende en almoneda. Si la valla fronteriza cruje en el telediario, los altavoces del retiro estival escupen el “Everything's Gonna Be Alright” de Bob Marley, un reggae perezoso y balsámico. Mejor anestésico, sin duda, que el “Abre la muralla, cierra la muralla” de Ana Belén.

No es de extrañar que Sánchez tararee en la ducha estival el “Psycho Killer” de Talking Heads, o el clásico de Depeche Mode ”Enjoy the Silence: ambas partituras componen, en clave de sol agosteño, la banda sonora del manual político presidencial, que ya no es de resistencia sino de insoportable empecinamiento. A la lista musical del líder plenipotenciario se le recomiendan vivamente algunos temas esenciales para acompañar el hastío de estas tórridas calendas, tal que el himno de la Legión, el “Morito Juan” de El Fary o el “Pegasus” de Arlo Parks.

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