Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

Maquinismo tonto

"Vales lo que renuncias", mi frase favorita, podría haberla dicho alguien tan consecuente con ella como Diógenes el Cínico, así llamado porque pensaba y vivía como un perro, aunque él quizás la vería retórica. Su gesto más elocuente fue pedir a Alejandro Magno, de pie ante él (que sesteaba en su barril) que se apartara un poco, pues le tapaba el sol. "Busco un hombre" es la frase más famosa que se le atribuye, caminando por Atenas lámpara en mano a plena luz. Se la tomo prestada tras intentar explicar a alguien de carne y hueso, en lugar de al ser-no-sintiente que está al otro lado del teléfono, lo que le pasa a la wifi que nos tiene alquilada el interlocutor sin interlocución. De esa voz impersonal que me pregunta, guiada por la IA, no me importa que no tenga detrás unas neuronas, un corazón y un órgano fonador, sino que no entienda nada. Y así vamos atrás, pensando que avanzamos.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

Tracking Pixel Contents