Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

El Ibex de la abuela

El problema de las pensiones y las soluciones de otros países europeos

Mientras los noruegos amasan billones invirtiendo su Fondo Soberano, con la frialdad de un témpano, en gigantes tecnológicos, en España financiamos el retiro de la masa obrera con el método tradicional: rezarle a la Providencia. Alemania planea mandar sus pensiones a la Bolsa. Nosotros preferimos mandarlas directamente a tomar por saco. Da menos trabajo y no requiere análisis de riesgos. Y si explota, que explote.

¿Solución a la noruega? Hagamos una OPA hostil a la española. Olvidémonos de la renta fija y fijemos la mirada en el bombo de la Lotería de Navidad. Propongamos el Fondo Soberano “Caña y Tapa”: un vehículo de inversión de altísimo riesgo donde el 40% de la hucha cotice en las terrazas de Benidorm, un 35% se apalanque en hipotecas a noventa años para jóvenes precarios y el resto vaya directo al pleno al quince de la Quiniela. Eso sí es diversificar con visión macroeconómica.

Nos enfrentamos a una pirámide poblacional que ya parece la de Keops, pero del revés, un malabarismo demográfico fascinante: una base famélica de cotizantes en prácticas sosteniendo un vértice hipertrofiado de pensionistas con más salud que saldo.

Noruega presume de poseer el 1,5% de las acciones mundiales gracias al petróleo. Nosotros, si empeñamos todo el aceite de oliva a precio de lingote, igual nos da para pagar la extra de julio. Así que dejémonos de tecnicismos finos. Si el sistema colapsa, siempre nos quedará nacionalizar los bingos de barrio o recalificar los cementerios como suelo residencial para millenials. Al fin y al cabo, llevamos décadas cotizando a fondo perdido. ¿Qué podría salir mal?

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

Tracking Pixel Contents