03 de abril de 2008
03.04.2008
 

El Comité de Arte Rupestre de la UNESCO abogó hace tres años por proteger la cueva

03.04.2008 | 02:00

Llanes, Rebeca AJA


En el año 2005, un grupo de científicos internacionales se movilizaron a favor de la conservación de la cueva de Las Herrerías, alertados por el estado de abandono y la supuesta amenaza urbanística que ponía en serio riesgo esta cavidad, de gran reputación entre los expertos. LA NUEVA ESPAÑA recogió entonces la contundente argumentación del presidente del Comité Internacional de Arte Rupestre de la UNESCO, el investigador francés Jean Clottes. Con la puntualización inicial de que todas las cuevas paleolíticas son importantes, Clottes reconocía que Las Herrerías lo era aún más por la singularidad de sus pinturas geométricas dentro del período magdaleniense y su similitud con las halladas en la cueva francesa de Cantal, en el departamento de Lot, donde existen signos geométricos, rayas y cuadrículas.


Un hecho muy relevante que, a juicio del investigador francés, demuestra que podían existir contactos a larga distancia entre estos grupos humanos. Esta semejanza es un hecho poco frecuente, según Clottes, de ahí buena parte de la importancia de proteger la cueva llanisca. Algo que depende de la voluntad política, afirmaba entonces el prehistoriador, que también alertaba de que una intervención urbanística encima de la cueva alteraría esa conservación. Clottes llegó a movilizar a investigadores internacionales a través de un artículo sobre esta cueva llanisca en la revista internacional «Newsletter on Rock Art».


Pero la voluntad de la que hablaba Clottes ha faltado. La dejación llegó incluso a permitir la grabación de un spot publicitario en la boca de la cueva. La delimitación del entorno de protección que ahora se quiere hacer para corregir el absoluto abandono en el que ha estado sumida esta cavidad debe incluir no sólo las parcelas que aún figuran como suelo edificable, sino también la arenera colindante, por el daño que provoca el paso de camiones, las explosiones y filtraciones. Así lo entiende el colectivo de Vecinos y Amigos de Llanes.


La cueva de Las Herrerías resultó determinante a la hora de elegir el trazado del tramo Unquera-Llanes de la Autovía del Cantábrico. La cueva de Las Herrerías contiene pinturas rupestres. El denominado trazado sur, finalmente desechado, hubiera discurrido a 60 metros de la boca de la cueva. Reformar el trazado para alejarse más de la gruta resultaba complicado, a causa de la difícil orografía de la zona y de la cercanía de zonas habitadas. De hecho, para alejar el trazado de la cueva se diseñó un recorrido que afecta directamente al Pozu la Mina, el humedal más importante del concejo de Llanes, en el que se han observado varias decenas de aves incluidas en el catálogo de especies amenazadas del Principado. Según los técnicos, «no era posible evitar la afección a ambos elementos y se ha preferido afectar al humedal».

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