30 de mayo de 2008
30.05.2008
Balance del primer ejercicio de mandato
 

Los pactos de Ribadesella, Ponga y Parres entran en crisis a un año de las elecciones

Las formaciones políticas que integran los ejecutivos de los tres municipios sopesan romper los acuerdos suscritos en 2007

30.05.2008 | 02:00

Ribadesella, Bárbara MORÁN

Al principio todo eran buenas palabras, compromiso y armonía. Parecían uniones raras, pero sinceras. La mayoría de los pactos de gobierno suscritos tras las elecciones municipales de 2007 por los diferentes partidos políticos en la comarca están en veremos, no pasan por su mejor momento. Los «matrimonios de conveniencia» formalizados en tres de los cinco concejos del Oriente que están gobernados por la coalición de dos fuerzas políticas ya han mostrado públicamente sus desavenencias. En Ribadesella, Parres y Ponga pintan bastos. Pero aún nada se ha roto. Sólo se oyen quejas, lamentos, amenazas. Pero mantener el poder parece más importante que el entendimiento. En Piloña no hay crisis en el seno del equipo de gobierno. Pero el concejal que le dio la Alcaldía al PSOE ha sido expulsado de Unidá y de Izquierda Asturiana, formaciones por las que se presentó a los comicios. Cabrales se salva de la quema. El gobierno de Carreña, integrado por el PSOE y la coalición URAS-PAS-PIC, vive una permanente «luna de miel», sólo rota por el triste fallecimiento del líder de la coalición localista, Paco Nava.


t Piloña


Aunque la crisis interna en Unidá venía de antiguo, las cosas se complicaron en Piloña el pasado mes de enero, cuando Izquierda Asturiana, uno de los integrantes de Unidá, expulsó al primer edil de su historia, José Ángel García Fernández, más conocido como «Allende», quien gobierna desde el pasado mes de febrero, como edil del Grupo Mixto, en coalición con el socialista Camilo Montes. Una coalición que logró hacerse con el control del Ayuntamiento piloñés después de ocho años de gobierno del PP, con Juan Roberto Pérez a la cabeza.


t Ribadesella


La primera crisis entre socios de gobierno que conoció la opinión pública de la comarca fue la de Ribadesella, gobernado por la coalición PSOE-IU. Hace dos meses, los socialistas plantearon a sus socios de gobierno, la conveniencia de liberar a otro de sus concejales y crear un gabinete de prensa. Estas pretensiones enfadaron a Izquierda Unida, que alegó que en el pacto suscrito entre ambos partidos, hace un año, nunca se contempló esta posibilidad. Las pretensiones de los socialistas y el rechazo rotundo de sus socios han impedido por el momento que se aprueben los presupuestos municipales. La segunda cuestión que volvió a dejar a la luz las difíciles relaciones que mantienen PSOE e IU en Ribadesella fue un proyecto del alcalde, el socialista, Ramón Canal, para construir una losa con aparcamientos en la rula. Propuesta que el vicealcalde, Francisco Vázquez, de IU, rechazó. La situación por la que pasa el Consistorio riosellano no es un secreto ni para los vecinos del concejo, ni tampoco algo que los socios hayan ocultado. El siguiente aspecto en el que PSOE-IU volvieron a discrepar fue el urbanismo. Canal dio luz verde al plan parcial diseñado por la promotora Coto de los Ferranes para la zona de Oreyana, sin la aprobación de su socio de gobierno. PSOE e IU, que gracias a su unión arrebataron el poder al partido más votado en Ribadesella, el PP, no niegan las desavenencias, pero sí que haya crisis.


t Parres


El retraso de la ejecución de una carretera entre las localidades de Llerandi y Priaes es la principal causante de que el Ejecutivo de Parres, encabezado por el socialista Manuel Millán García, sea el siguiente de la lista de posibles divorcios políticos. El pacto que PSOE e IU suscribieron hace un año incluía una vieja demanda: la construcción de una carretera entre Llerandi y Priaes. El retraso en la ejecución del proyecto ha llevado a IU a amenazar públicamente con romper el pacto. PSOE e IU tienen distintas prioridades. IU, de momento, aguanta en el gobierno. Pero a nadie en Parres extrañaría una ruptura.


t Ponga


El tercer gobierno de la comarca en subirse al carro de las crisis entre socios fue Ponga. En el Consistorio controlado por URAS-PAS y PP las cosas tampoco van bien. Hace unos días, el portavoz de los populares, Tomás Santos, manifestó la urgencia de reconducir el pacto o, en su defecto, de romperlo definitivamente, por desavenencias con el alcalde del concejo, el asturianista Cándido Vega. El PP no ve con buenos ojos lo que considera un «excesivo protagonismo» de Vega, a quien los conservadores acusan de haberse apropiado de propuestas ajenas. Populares y asturianistas se reunirán en los próximos días para buscar una salida a la crisis.

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