02 de noviembre de 2009
02.11.2009
 
Oriente

El cubo se quedó pequeño

«Despistaos» y «Macaco» agotan el papel de la segunda jornada de conciertos en Llanes, que culminó «Oysterband»

02.11.2009 | 01:00
Macaco, en un momento de su actuación del sábado en Llanes.

Llanes, María TORAÑO


Los más rezagados que prefirieron esperar a mitad de la velada para adquirir sus entradas de los conciertos del sábado en «Llanes al Cubo» se quedaron con las ganas. Antes de la medianoche ya se habían agotado las 3.500 entradas disponibles para las actuaciones de esa noche, una de las más intergeneracionales y variadas de esta edición de «La Folixa del Tardíu».


La noche arrancó con «Despistaos», el grupo de moda entre el público adolescente, que llenó las primeras filas del recinto de La Bombilla. El cantante Dani Marco y el resto de la banda hicieron gritar y saltar a todos los jóvenes espectadores con un concierto eléctrico y muy rockero. El tema de la serie televisiva «Física o Química» se lo guardaron como un as en la manga para cerrar el concierto con el público totalmente entregado.


El testigo lo tomó «Macaco» y La Bombilla alcanzó el récord de ocupación. Desde el primer tema, el grupo catalán mantuvo el ritmo bien alto, sin dar apenas un respiro de descanso a los miles de asistentes, que no dejaron de aplaudir y corear canciones del nuevo disco, «Puerto presente», como «Moving», o de los anteriores, como «Con la mano levantá». El líder de la banda, Dani Macaco, se llevó la ovación más importante de la noche al explicar por qué sostenía una bandera amarilla y azul en sus manos. «En el lenguaje de los marinos esto significa "quiero comunicarme", y a eso es a lo que yo aspiro aquí esta noche», explicó.


Con el final de la actuación de «Macaco» la mayoría de las personas fueron poco a poco abandonando el recinto de los conciertos y la carpa se quedó con la mitad de público para recibir a «Oysterband». La sobriedad se impuso sobre el escenario al llegar la banda de rock celta, con sus cinco componentes perfectamente uniformados de negro. Con la veteranía que dan treinta años de carrera, estos británicos supieron combinar la perfección de las interpretaciones con unos temas de lo más pegadizos y animados que hicieron saltar a los que decidieron quedarse. Los encargados de cerrar la velada fueron los finlandeses «Frigg», una joven banda en la que predominan los instrumentos de cuerda, que acercó los sonidos nórdicos a los más trasnochadores.


Los tres días de conciertos y actividades culturales concluyeron ayer con las actuaciones de los asturianos «Tush» y «Dixebra» y del malí Toumani Diabaté en La Bombilla, mientras que en la carpa del Muelle se vio el espectáculo de títeres «La viesca de piruletes», el monólogo «Pin de la Cotolla» y al grupo «Black Horde».

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