24 de mayo de 2012
24.05.2012
 

Los hosteleros riosellanos piden que la obra del puerto respete sus días fuertes

Los empresarios reclaman que se cuide la zona y poder sacar sus terrazas los fines de semana, cuando paren los trabajos para reparar el boquete del muelle

24.03.2012 | 01:00
De izquierda a derecha, Raúl Galán, Alejandro Fernández, Mauricio Roza e Isabel Pendás.

Ribadesella, P. MARTÍNEZ


Los cuatro hosteleros afectados por las obras en el puerto riosellano están contentos de poder poner las terrazas en Semana Santa y piden que tanto en el periodo vacacional como los fines de semana posteriores se haga lo posible por mantener el entorno en las mejores condiciones. Los trabajos van dirigidos a reparar el boquete que la última riada provocó en uno de los muros del muelle y la grieta que dejó en el firme de la calle Manuel Caso de la Villa.


Los empresarios comprenden que la obra es necesaria, pero quieren que se estudie la forma de perjudicar lo menos posible a sus negocios. Raúl Galán, propietario de «El Cuetu», agradece «el hecho de que se espere un poco más y se nos dé la oportunidad de poner la terraza en Semana Santa». La reparación durará unos dos meses y Galán pide que durante las jornadas en que no haya obra, que coinciden con los «días fuertes» de la hostelería, se les permita poner la terraza y se haga un esfuerzo por mantener la zona. «Que se deje todo lo más limpio que se pueda, se retiren las máquinas para atrás, que haya un mantenimiento y control de la obra para poder trabajar lo mejor posible», añade.


La alcaldesa riosellana, Charo Fernández Román, de Foro Asturias, asegura que comprende «perfectamente» a los hosteleros. «El año va a ser muy duro para la hostelería, de ninguna manera el peso negativo de la obra puede caer sobre ellos», añade. La regidora garantiza que se intentará «minimizar en todo lo que podamos el tiempo y ocupación del espacio, los ruidos y la suciedad». Hasta Semana Santa se desmontarán las piezas retornables -farolas, barandilla y mampuestos- y a partir del lunes 9 de abril se vaciará el terreno entre la acera y el muro de contención donde está el boquete. Entonces se levantará la carretera y se dará paso al tráfico rodado hacia las casas por la acera donde ahora se colocan las terrazas.


La Alcaldesa comenta que estudian la forma de resolver estas molestias. «No es fácil, pero ahí estamos, en la manera de solucionarlo», añade. Los cuatro hosteleros mantendrán una reunión con Fernández Román para abordar éste y otros asuntos, mientras cruzan los dedos para que la Semana Santa alivie un invierno que Isabel Pendás, propietaria de Cojimar, califica de «horrible». La empresaria respalda la petición de que durante los fines de semana se retire la maquinaria para que los negocios puedan tener un buen funcionamiento. Mauricio Roza, de Casa Basilio, también pide que «cuando no haya obra se deje la zona lo mejor posible» y cree que la maquinaria se podría almacenar en los aparcamientos de La Grúa para dejar los del puerto libres. «Con el problema que hay de aparcamientos, veo ilógico que vayan a quitar las dos zonas», añade. Alejandro Fernández, del Cenador de Llantares, se quedó «tranquilo» cuando supo que podría sacar la terraza en Semana Santa. El hostelero, que va a cerrar el mes y medio posterior que duren las obras, afirma que «hay que aceptarlo como es, tampoco hay que hacer un drama».

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook