26 de junio de 2012
26.06.2012
Las consecuencias del mal tiempo en la comarca
 

El ganado se queda en la cuadra

Tan sólo siete de las 5.000 reses autorizadas subieron a pastar a la montaña de Covadonga el primer día de campaña l Los ganaderos aguardan a que mejore el tiempo

26.04.2012 | 02:00
Cuatro de las siete reses, pastando en la majada de Fana ayer.

Lagos de Covadonga


(Cangas de Onís),


Alba SÁNCHEZ R.


De nada sirvió acotar los pastos un mes antes que en campañas anteriores, con la intención de preservar lo más posible el alimento para el ganado en la montaña de Covadonga. «La comida sube con la rama», suelen decir los ganaderos, y este año las ramas de los árboles apenas tenían brotes primaverales. Como resultado, pese a que cada 25 de abril, «día del coto», se abren los pastos de Covadonga, 210 de los 211 ganaderos de Cangas de Onís autorizados a subir a territorio de los Picos decidieron ayer dejar sus reses a resguardo y esperar a que una mejora del tiempo traiga mejores pastos.


Así, el tradicional día de apertura de pastos de la Montaña de Covadonga se quedó sin la estampa del peculiar trasiego a pie del ganado mayor. Reses controladas a duras penas por los ganaderos, que las guían ascendiendo a los mil metros de altitud por los caminos ancestrales y por los trazados que muchas veces utilizan para atajar.


Todos los ganaderos de la zona coinciden que el ganado está expectante; cada vez que se mueve alguien en las cuadras todas las cabezas están fijas en el ganadero para saber si les toca el turno. Pero este turno tendrá que esperar, por lo menos hasta primeros del mes de mayo.


Por el momento, tan sólo cuatro vacas y tres novillas de entre dos y seis años de edad campan a sus anchas desde ayer en la majada de Fana. Se calcula que esta campaña, que durará hasta el otoño, subirán casi 5.000 reses.


Lo habitual es que en el primer día de apertura de pastos suba el cuarenta por ciento del ganado. Con posterioridad, de forma escalonada, el resto. En las cabañas ganaderas esperan por la gran feriona de mayo de la localidad canguesa de Corao. El resto de ganado menor o «la reciella», con algo más de 900 cabezas entre caballos, ovejas, cabras y algún cerdo, subirá el primer día del mes de junio, cuando se hayan aprovechado los mejores pastos para el ganado más caro.


La ganadera canguesa de la localidad de Intriago Covadonga Fernández fue una de las que ayer prefirió esperar la mejora de los pastos para conducir las 90 cabezas que tiene previsto subir este año a la majada de Gumartini. Fernández comenta que en el 2011 los árboles estaban rebrotados hasta el monte Palombero, por encima de los mil metros, pero que este año «está como si fuese enero».

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