Bankinter ha dado por finalizada la investigación interna sobre el escándalo financiero protagonizado por su agente en Cangas de Onís, Jesús Lobato, encarcelado hace varias semanas como presunto autor de cuatro delitos: estafa, continuado de apropiación indebida, falsedad documental y usurpación de estado civil. La entidad ha cifrado el número de afectados en 60 y el dinero desaparecido en 1,98 millones. Un portavoz de Bankinter aseguró que la entidad ya ha llamado a todos los afectados y les ha convocado para las jornadas de ayer y hoy, en una oficina de Gijón, con la idea de regularizar sus cuentas y depósitos. Una veintena de los afectados, representados por el abogado Marcelino Tamargo, ya han anunciado que no firmarán acuerdo alguno con la entidad y que mantendrán sus denuncias contra Jesús Lobato y Bankinter.

El escándalo estalló el pasado mes de enero, según los afectados, cuando un cliente observó irregularidades en sus cuentas, y según Bankinter, cuando la propia entidad se percató de los manejos de Jesús Lobato. El agente inmobiliario, que no era empleado de Bankinter, fue apartado de sus funciones en diciembre pero continuó realizando operaciones, sin permiso de los clientes, hasta los primeros días de enero.

Según las investigaciones realizadas hasta la fecha, Jesús Lobato se habría apropiado presuntamente de casi 2 millones de euros de sus clientes y habría perdido el dinero en diferentes operaciones, principalmente bursátiles. Desde el primer momento, Lobato colaboró con la Policía Judicial de Llanes, encargada de la investigación oficial, y admitió su culpabilidad.

Jesús Lobato, según fuentes cercanas a la investigación, habría explicado durante sus declaraciones ante el equipo de la Policía Judicial de Llanes y en el Juzgado de Cangas de Onís que empezó a operar con dinero ajeno tras verse salpicados varios de sus clientes por el «caso Forum Filatélico», una estafa piramidal que afectó en toda España a miles de personas y que generó un déficit patrimonial de 2.800 millones de euros. Según estas fuentes, Jesús Lobato vendió productos de Forum Filatélico, lo que provocó que algunos de sus clientes perdieran dinero. A partir de ese momento intentó resarcir a los perjudicados, pero, supuestamente, lo hizo operando con dinero de otros clientes y sin su permiso.

Todas las fuentes consultadas, incluidos la mayor parte de los afectados, han asegurado que Jesús Lobato podría ser un ludópata. Su afán desmedido por jugar le habría llevado a invertir ingentes cantidades de dinero, a diario, en la Bolsa. El agente, supuestamente, contrató créditos y solicitó tarjetas de crédito a nombre de algunos de sus clientes, sin su permiso. Hay afectados que reclaman cientos de miles de euros, e incluso el fisco estadounidense ha exigido a algunos cangueses que declaren por sus movimientos financieros en aquel país el año pasado. Movimientos que los afectados desconocían.

Pero el «caso Bankinter» no es el único destapado en Cangas de Onís en los últimos meses, ya que en agosto del pasado año se descubrió una presunta estafa similar en el Banco Pastor, absorbido pocos meses antes por el Popular. En aquel caso, también pendiente de resolución judicial, el ex director del Pastor de Cangas de Onís, Manuel Mori, protagonizó supuestos manejos irregulares que provocaron la desaparición de cerca de 5 millones de euros de las cuentas de algo más de medio centenar de clientes de la entidad.