Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

"Emburria" echa raíces en Cangas de Onís

"Nos sentimos útiles", subrayan las personas con diversidad funcional que cultivan un huerto ecológico en Contranquil

"Emburria" echa raíces en Cangas de Onís

"Emburria" echa raíces en Cangas de Onís

A Rocío Alonso se le había olvidado como era aquello de plantar y recoger su propia cosecha pero desde que volvió a coger la fesoria gracias al taller del huerto ecológico que la asociación "Emburria" ofrece desde hace tres años en Cangas de Onís, lo mismo cosecha tomates, que berzas, lechugas o calabacines. Los productos son de una calidad tan grande que dejan "asustados" a las 36 familias del grupo de consumo y una decena de comercios locales que se benefician de esta plantación ubicada en Contranquil. Para cultivarlos cuenta con la ayuda de nueve compañeros que, como ella, tienen diversidad funcional. "Estamos muy entretenidos y nos sentimos útiles. Ahora sabemos lo que comemos porque lo plantamos nosotros. Y como recompensa nos llevaron de vacaciones a León. Fue genial porque hacía mucho que no viajaba", contó Alonso.

La acogida es tan buena que los 900 metros cuadrados del huerto se les quedan pequeños. Prueba de ello es que hay varias familias en lista de espera, según cuenta la directora-gerente de "Emburria", María Orreo. Por eso la joven espera que en los próximos meses algún particular les ceda algún terreno próximo con el que ampliar producción. "Muchos vecinos llaman interesándose y si en ese momento tenemos excedente de verduras de temporada lo pueden llevar", explica Orreo. Una vez al mes, como mínimo, se reúne con Cristina Alonso, monitora que de lunes a viernes se encarga junto a un voluntario de coordinar el taller ocupacional, para hacer el planning mensual de actividades y gastos. "Estamos dados de alta en el Consejo de la Producción Agraria Ecológica (Copae) y el proyecto se autofinancia", cuentan.

"Vendemos verdura de calidad, sin usar sustancias químicas ni transgénicos y a precios competitivos", cuentan. Así el manojo de berzas está a 1,50 euros, la lechuga o el calabacín a un euro la unidad y los pimientos del padrón a 3,50 euros el kilo. El favorecer el trabajo autónomo a la par que la coordinación en equipo no tiene precio.

Pero las impulsoras van más allá y trabajan para abrir el proyecto a la comunidad, a través de la divulgación de los principios y técnicas agroecológicas en la comarca oriental. Así, fomentan talleres educacionales con el alumnado de centros educativos próximos. Los niños trabajan en los semilleros para potenciar su conciencia ecológica. También llevan a cabo talleres de formación ecológica con usuarios del salario social de la mancomunidad chica -Amieva, Onís y Cangas de Onís- con los que trabajan tres veces por semana en proyectos como la regeneración del suelo mediante abonos orgánicos fermentados.

Los productos de la huerta ecológica de "Emburria" no sólo se venden. La asociación impulsa los lunes un taller en el que las personas con diversidad funcional aprenden a hacer con el excedente mermeladas de pimiento, tomate con romero, cebolla o cabello de ángel que los domingos venden a dos euros en la plaza del mercado cangués.

Prueba de que no les faltan proyectos es la nueva plantación de fabas verdinas que han puesto en marcha este año en terrenos cedidos junto al Parador de Villanueva de Cangas de Onís. "Las tenemos secando en barcales y luego habrá que seleccionarlas por categorías y envasarlas", comentan los participantes en el taller.

De momento y mientras esta iniciativa sale adelante, miembros del grupo de consumo como el vecino José Cidoncha ya disfrutan de la cesta de la compra que los agricultores de "Emburria" como Carmen Foyo le entregan personalmente en su negocio de artesanía de la Calle Evaristo Sánchez. "Me traen productos de temporada y está bien porque no hay intermediarios y son respetuosos con el medio ambiente. Me gasto entre 3 y 6 euros de media y disfruto de judías verdes, brócoli y este año hasta introdujeron espinacas", explica.

Todo está buenísimo", señala. En la misma línea se expresa el afamado cocinero local Ramón Celorio, del grupo Los Lagos Nature. "Ofrecen un producto muy bueno a precios competitivos. Mis clientes quedan encantados. Mi filosofía es la de comprar productos sin intermediarios, en un radio de 40 kilómetros y en este sentido esta es una forma muy guapa de obtener productos de temporada de calidad", apostilla.

Los grupos de consumo firmaron en marzo y por espacio de un año un contrato de compromiso de consumo. Al acabar, rellenarán un test de satisfacción en el que podrán incluir sugerencias para ayudar a mejorar a la asociación. En la actualidad, un total de 48 personas se benefician de las actividades de "Emburria", que cuenta con 30 voluntarios y más de 300 socios colaboradores. La asociación acaba de cumplir 14 años "emburriando". Y los que le quedan.

Compartir el artículo

stats