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La Policía de Parres denuncia la precariedad de sus instalaciones y demanda otra sede

"La oficina es tan pequeña que si hay dos testigos uno tiene que esperar en la calle" y "el vestuario también se usa como almacén", indican los agentes

Los vestuarios de la Policía Local de Parres. C. CORTE

Unas instalaciones adecuadas para desarrollar su trabajo. Eso es lo que lleva más de una década reivindicando la Policía Local de Parres. El colectivo asegura que la oficina ubicada en los bajos del Ayuntamiento no sólo es pequeño e inadecuado sino que además no cumple los parámetros en materia de prevención de riesgos laborales. "La oficina es tan pequeña que si hay un accidente mientras tomamos declaración a uno, el otro afectado tiene que quedarse esperando fuera en la calle porque no caben los dos a la vez y hay que estar vigilando que no marchen", aseguran algunos policías parragueses.

Los agentes aseguran que la precariedad se extiende al vestuario, instalado en lo que antaño era el calabozo. Allí cuentan con ocho taquillas de escasos 26 centímetros de ancho "en la que hay que jugar al Tetris para conseguir que entre el chaleco antibalas y demás material". Las taquillas están ubicadas en un estrecho pasillo que comunica con el baño, en el que no hay calefacción, agua caliente ni ducha (sólo un retrete y un lavabo). "Cruzarse en este pasillo dos personas es casi imposible y a esto añadimos que lo hay que usar de almacén para guardar objetos decomisados como las estructuras de los chiringuitos ilegales que levantamos en verano junto al río Sella", aseguraron miembros de la plantilla.

"Tampoco tenemos dónde comer y eso que hacemos turnos de doce horas. Instalamos un microondas al lado de las taquillas -ubicado junto a productos de limpieza y papel higiénico- y lo que calentamos lo comemos en las dos mesas que utilizamos normalmente para atender a la gente", afirman. Por este motivo piden una reubicación. Cuando se fueron los de Servicios Sociales pensaron que nos darían su cuarto pero se lo cedieron a los grupos políticos. En la calle Argüelles acaba de quedar un bajo municipal libre y "aunque no es el ideal al menos es más amplio", contaron los policías, que también reclaman un nuevo vehículo "pues el actual tiene 12 años y está en malas condiciones".

Los agentes se remiten para su petición a un informe de 2006 firmado por el Jefe de la Unidad Especializada en Seguridad y Salud Laboral, Gonzalo Merino, en el que se denuncian deficiencias en las condiciones del cuarto del vestuario, retrete y local de aseo utilizados por la Policía Local por el poco espacio destinado al vestuario (5,74 metros cuadrados), su uso como almacén, el hecho de que no existan vestuarios separados para hombres y mujeres o que estos puedan ser utilizados por otras personas.

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