Suscríbete La Nueva España

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Final feliz para "Rabín" en Arriondas

El madrileño Manuel Ruiz se compromete a adoptar al gato callejero, que fue doblemente atropellado el día 23, en cuanto se recupere de su convalecencia

Manuel Ruiz, el gato "Rabín" y la veterinaria María Rodríguez, en la Clínica Bulnes de Arriondas, ayer. C. CORTE

Para entrar a la clínica veterinaria Bulnes de Arriondas estos días casi hay que pedir cita con antelación. El motivo: cada vez más y más vecinos se acercan al centro para conocer de primera mano el estado de salud de "Rabín", el gato callejero que fue atropellado por partida doble el pasado 23 de marzo a la altura de El Mirador. Entre los visitantes diarios se encuentra el madrileño Manuel Ruiz, que acaba de tomar una decisión que cambiará para siempre la vida de "Rabín": adoptará al minino en cuanto esté listo para salir de la clínica. "Me lo encontraba todos los días a la entrada del bar Neycar, jugando. Nos tiene robado el corazón a todos los vecinos. Cuando el hostelero Juan José Somoano me contó la perrería que le habían hecho supe que había que hacer algo", cuenta el madrileño, que reside en Arriondas desde 2008.

"Rabín" (bautizado así por los vecinos porque le falta un trozo de cola) compartirá hogar con una decena de conejos enanos, una pareja de pájaros japoneses y la gata "Mixi". "Los primeros días lo tendré dentro, con mucho cuidado. Y luego le daré un poco más de libertad en cuanto mejore", revela este amante de los animales. "Se está portando como un valiente, sin quejarse ni nada. Cuando le vengo a ver enseguida me ronronea en señal de gratitud. Tendrían que ponerle una estatua como a Rufo. Es un héroe" afirma el adoptante, que trabaja en el mantenimiento de la finca parraguesa de Villa María.

A "Rabín" aún le queda por delante una larga recuperación, asegura la veterinaria María Rodríguez. "Tiene coágulos de sangre entre el iris y la córnea pero confiamos en que recupere la visión", contó. El gato tiene una fístula en la mandíbula y come por sonda como consecuencia del doble atropello. "Es muy joven y con la atención adecuada podría alcanzar hasta los 20 años de edad", aseguró la especialista. Tanto en el Neycar como en el bar La Plaza están llevando a cabo, con gran éxito de participación, una campaña solidaria para recaudar fondos con los que sufragar la recuperación del gato más carismático de Arriondas.

Compartir el artículo

stats