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Una tortuga invasora en el río Sella

"Es un atentado ecológico", advierte el monitor que se encontró un galápago de Florida, supuestamente abandonado, mientras hacía el descenso en canoa

Alejandro Collía, con el galápago de Florida que encontró en el Sella. C. C.

"Un atentado ecológico". Así define el guía de turismo activo Alejandro Collía la aparición de un galápago de Florida en el cauce del río Sella. El guía estaba haciendo el descenso en canoa con un grupo de escolares madrileños el pasado lunes cuando se topó con el animal a la altura de Fríes.

"Observé que encima de un tronco que sobresalía del agua tomaba un baño de sol la tortuga. Hice un giro rápido con mi canoa para atraparla por sorpresa, pues si hubiera logrado irse al agua la hubiera perdido", contó este vecino de Les Roces, más conocido como "Xan".

"Al cogerla reuní al grupo y les expliqué lo que sucedía. Algunos se creían que era una tortuga autóctona, pero nada más lejos de la realidad. Se trata de una especie invasora, depredadora y que supone un auténtico peligro par el equilibrio de nuestro ecosistema, y así se lo hice saber a los chavales", apuntó. El motivo por el cual el reptil llegó hasta el río Sella lo tiene claro: presumiblemente alguien la tenía como mascota y la abandonó. "Es una vergüenza que alguien haga algo así", resaltó Collía.

Una vez fuera del agua, los niños se encariñaron tanto con el reptil que hasta le pusieron nombre. El galápago de Florida fue bautizado como "Cauce" en honor al nombre del centro de multiaventuras en el que trabaja el guía. "Es una hembra. Se distingue el sexo observando su caparazón, ya que los machos lo tienen cóncavo y las hembras, liso", contó el joven, gran aficionado a la fotografía de naturaleza y experimentado conocedor, por este motivo, de la fauna autóctona.

El monitor asegura que, una vez acabaron la ruta, se puso en contacto con la protectora de animales local y que ésta le derivó a un coleccionista de reptiles de la zona que presumiblemente se hará cargo de "Cauce".

Conservación

Collía aprovecha todas las actividades en las que acompaña a sus clientes, desde senderismo hasta el descenso en canoa, para hacer hincapié en la importancia de conservar y respetar el medio ambiente.

"Con lo que más disfrutan, especialmente los grupos escolares, es cuando les cojo una culebra y pueden experimentar acariciarla, explicándoles siempre sus características y, sobre todo, que jamás las deben de coger ellos". Entre la fauna con la que el monitor parragués se encuentra a diario, para deleite de los usuarios, figuran aves como el ánade real o azulón, el mirlo acuático y el martín pescador.

La venta de galápagos de Florida fue prohibida en España hace unos años, al estar catalogada esta especie como invasora, lo que identifica su condición de amenaza para los ecosistemas. El reptil americano se convirtió en una de las mascotas más comercializadas a partir de los años ochenta por su tamaño diminuto en los primeros años de vida y su bajo coste. El problema es que muchos propietarios deciden soltarlas cuando crecen, y crecen mucho: hasta 30 centímetros. También son muy longevas: 30 años en libertad y más, cautivas.

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