El tomate, en todas sus formas y variedades, fue la estrella del 34.º Certamen de la Huerta que ayer vivió su día grande en Posada de Llanes. El fruto rojo, que alcanzó los tres euros el kilo en variedades como la de corazón, rosado o sin pepitas, y dos euros para ensaladas, se agotó en la mayoría de los 114 puestos que participaron en el encuentro.

Así lo confirmó el joven emprendedor Carlos San Juan, que junto con su padre José Ángel logró el primer premio en la categoría de huerto comercial, dotada con 150 euros de premio y trofeo. En su huerta de San Roque del Acebal (Llanes) cultivan una media de doscientos kilos al día (ahora en temporada) y compradores no les faltan, según apuntó el menor, que no descarta que su futuro esté ligado a la agricultura. "Es duro, pero me gusta", cuenta. En segundo y tercer lugar de la categoría quedaron Tere Sobrino y Fernando Ruenes, respectivamente, mientras que la victoria en el ámbito de huertos familiares recayó en Covadonga Viego.

Para la participante Dolores Álvarez, vecina de Villaviciosa, el mayor premio se lo dieron sus clientes, que agotaron las dos cajas de tomate azul que puso a la venta a cuatro euros el kilo. "Es para gourmets y como es tan poco habitual encontrarlo, nos lo quitan de las manos", celebró la mujer, que planea aumentar la producción. Álvarez, que se llevó el segundo premio a mejor presentación de hortalizas, lamentó que "las lluvias mezcladas con estos calores hicieran crecer tanto la maleza".

Entre sus clientes se encontraban visitantes de Sevilla, como el matrimonio conformado por María José Sánchez y Jaime Solís, que compraron un kilo de tomates cherry para sus dos hijos pequeños, Juan y María. "Se los comen solos, como aperitivos, como si fueran pipas porque están buenísimos y encima son sanos".

Desde Burgos y por segundo año llegó a Posada Pilar Miguel, que destacó "la gran variedad de productos frescos" del certamen de la huerta. Su compra de tomates y lechugas la realizaron en el puesto de Lucia Braña, que participaba por primera vez al certamen con los productos que cultiva en la huerta El Tirabeque, cerca de Oviedo. "Repetiremos porque las ventas están siendo buenas", apuntó la mujer, que lamentó que las nieblas de mayo y junio impidieran madurar bien a los tomates.

Repollos, pepinos, nueces o plantas aromáticas eran sólo algunos de los artículos que vendía en su stand Mercedes Sotres, con huerta en Pancar y Celorio. "La humedad hizo que las sandías y melones se dieran mal este año y que los pimientos se resintieran por el agua de los últimos meses", lamentó la mujer, que ha conseguido colar su miel en los mercados suizos y japoneses, a donde acude para promocionarse.

Las mejores fabes verdinas del concurso de Posada fueron, según el jurado, las de "La Granxia" y M.ª Antonio Cantero destacó con la variedad de la granja. Por la calidad de su lote de hortalizas se distinguió Dolores Díaz y en la de pequeños frutos ganó Andrés Suero.

El certamen de Posada contó con un concurso-exposición de artesanía y con uno de sidra natural en el que se impuso por su calidad Álvaro Gutiérrez.